17 junio, 2024
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INAH violenta normas en zona arqueológica de Tzintzuntzan, denuncian investigadores

Sobre una de las plataformas prehispánicas de la zona arqueológica de Tzintzuntzan, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) construye un museo “que destruye y adultera su significado histórico-natural, además de violentar las normas que protegen los bienes arqueológicos e históricos de la nación”, denunciaron investigadores de este instituto.

Profesores-investigadores del INAH, delegación D-II-IA-1, sección 10 del SNTE, se mostraron inconformes con la mencionada obra ya que se “trata de una construcción ubicada dentro de la poligonal envolvente de la Zona Arqueológica (ZA)” de Tzintzuntzan.

“En 1993 se decidió cercar un área de 18 hectáreas aproximadamente, en este espacio se localizan los principales edificios públicos de la antigua capital purépecha. Dicho cercado presupone que se trata del lugar de mayor monumentalidad e importancia arqueológica, y por lo tanto, estaría limitado a labores de investigación, conservación y difusión del patrimonio arqueológico”, establecen.

En entrevista, el arqueólogo del INAH, Arturo Oliveros, aseguró que el “megamuseo” se edifica en el marco del Proyecto Especial Michoacán “sin haber tomado en cuenta a los investigadores del instituto y a la propia delegación de la dependencia en el estado”. Es una obra de gran impacto negativo para el paisaje cultural de dicha zona, aseguró.

Se trata, agregó, de un proyecto notoriamente “impuesto” desde las oficinas centrales de la dependencia federal. Tal parece que la idea es construir una obra “suntuosa, elegante, que luzca más, incluso, que la propia ZA de Ttzintzuntzan”, dijo.

Aseguró que con la obra en proceso se afectaron directamente los monumentos arqueológicos ya que se construyeron los cimientos de un “gran museo habiendo evidencias de que sobre ellos quedaron sepultados muros prehispánicos”, según fotográficas mostradas por Oliveros.

“El espacio se encuentra protegido desde hace décadas por el INAH, por lo que es, por decir lo menos, una incongruencia que sean los propios funcionarios de este instituto los que atenten en contra de él”, lamentó.

“Si bien la difusión a través de un museo o sala introductoria es parte de las labores sustantivas del INAH, no se justifica la construcción de un gran edificio al interior del perímetro antes señalado…una construcción moderna en ese punto es absolutamente improcedente”.

Oliveros fungió como encargado de mantenimiento del centro ceremonial purépecha entre el 2009 y el 2011, pero en este último “año me fui de año sabático y regresando en este 2012 me encuentro con que habían iniciado los trabajos del museo”. En la delegación del INAH no tenían conocimiento de la obra, ni mucho menos los investigadores que hemos trabajado durante muchos años en ese lugar”, agregó.

Los inconformes advierten “que no estamos dispuestos a permitir más ni la política privatizadora, ni la afectación y destrucción de los bienes nacionales arqueológicos e históricos del país”.

Y le exigen al secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova “la cancelación inmediata de las obras en Tzintzuntzan”, además de la destitución del director general de la institución, Alfonso de María y Campos y la coordinadora nacional de Arqueología, Nelly Robles García, a quienes responsabilizan de autorizar el proyecto museístico, según un desplegado publicado en días pasados en un medio nacional.

Durante la entrevista, Arturo Oliveros consideró que la delegación de la dependencia en Michoacán no cumplió con el papel que le corresponde para proteger el centro ceremonial dejando que desde las oficinas centrales impusieran el proyecto.

“Los centros o delegaciones del INAH son una especie de “patio trasero” de la institución y este es un buen ejemplo de la pésima administración federal, que pasa por encima de las atribuciones estatales y de la experiencia acumulada por los investigadores locales”.

Por ello, anunció, este martes 24 “nos manifestaremos en el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México. Haremos los plantones que sean necesarios para exigir la cancelación inmediata de la obra”, finalizó.