*El presidente de Tacámbaro utiliza los convenios con los medios para dar calambres y que marchen a su gusto
*En campaña manifestó su compromiso con la prensa local y corta convenio con El Tacamba
*Los regidores ya no aguantan tampoco a Don Lalo Manotas, aviador del ayuntamiento
Durante mucho tiempo hemos dicho que el edil de Tacámbaro, Octavio Aburto Inclán, se volvió loco al conducir el barco del ayuntamiento y han brotado sus peores defectos como político demagogo, alcalde arrogante y, sobre todo, por hacer caso a super consejeros en asuntos vitales de su administración.En el tema de los medios de comunicación, el presidente de Tacámbaro ha hecho convenios para difundir obras y acciones de su gobierno, pero no con todos, por supuesto. Paga convenios donde nota nula crítica a su administración y persona y, durante los 15 meses de gestión, ha roto relación con algunos medios locales que no desean bailar al ritmo que marca el déspota político-locutor convertido en alcalde de Tacámbaro, aduciendo que paga y no merece que le peguen en tales espacios informativos.
Claro que tiene todo el derecho de hacer convenios con quien desee y mejor convenga a la política de difusión del ayuntamiento, pero ha manifestado Octavio Aburto Inclán una actitud de dictador de rancho, lo cual extraña mucho, proviniendo de un ámbito periodístico-radiofónico que debería de conocer bien.
Octavio Aburto Inclán quiere, con el garrote de los convenios con los medios, que todos marchen al ritmo informativo que mejor le acomode y, si observa que alguien lanza críticas, fundadas o infundadas, amenaza con quitar convenios y, de plano, los corta cuando así le dicen sus impulsos bipolares. ¡Cómo no dice nada cuando los medios le publican lo bueno de su administración! Ahí, sí, se vuelve ciego, porque no le conviene.
El problema de su administración proviene de su propia actitud de alcalde arrogante, no de las críticas que surgen en los medios, los cuales, a su tiempo, le cobrarán más la factura. Al tiempo, como dice Ricardo Alemán en su Itinerario Político…
Y ya que andamos por los pasillos del ayuntamiento de Tacámbaro, queremos comentar que Don Lalo Manotas ahora se estrena con la encomienda de Aviador de la presidencia que encabeza Octavio Aburto Inclán, toda vez que, con 18 mil pesos de salario que tiene como secretario de Turismo, se ha convertido en un apestado del gobierno municipal y los regidores están a punto de mandarlo a la goma, incluso aquellos que son del PAN, partido que desgobierna esta demarcación geográfica.
El único que lo sostiene es, por supuesto, el propio alcalde Octavio Aburto Inclán, quien, al despedirlo, se daría cuenta del enorme error que cometió al contratar a un general de Aviación déspota, neurótico y que no sabe nada del área que le encomendaron; claro, si lo despidiera, Octavio Aburto Inclán comenzaría a rectificar en su errática administración y, de paso, correr a otros funcionarios que están en una lista del ayuntamiento…