17 junio 2026.-En Santa Clara del Cobre, el martillo no solo golpea: canta. 

Cada sonido sobre el metal es memoria, paciencia y orgullo familiar; una tradición que transforma el cobre en piezas únicas, hechas con alma y heredadas por generaciones.
Aquí, las manos artesanas forjan algunas de las artesanías más bellas del mundo.

