21 julio, 2024
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Los 7 Hábitos de un Fracasado…

Mi vida ha sido un largo y emocionante viaje que me ha llevado a muchos lugares: la escuela, las diversiones, los amigos. En este largo o breve recorrido de la vida he visto cómo trabajan, crecen y se divierten las personas triunfadoras. Pero también conozco a muchos que se quedaron a la mitad del camino. Mucha gente posee la inteligencia para triunfar, pero no lo logra.

¿Por qué algunos cuentan sus triunfos y aciertos de la vida, mientras otros maldicen su pasado? Señalo aquí algunas de las peores trampas, que llamo los siete hábitos de un fracasado.

 

El autoengaño. Las personas fracasadas se mienten a sí mismas a cada paso. No han entendido que la primera cualidad para triunfar es el coraje, para no terminar como los cobardes, construyendo barrotes de su propia prisión.

No producir. Existe una verdad fundamental: la vida pasa factura; paga a la gente por hacer algo, y paga mucho a quien hace lo que conlleve gran valor. Para un hombre a quien favorece el triunfo, no existe nada abstracto. Todo es concreto y todo le concierne. No está sentado en el confort de su vida, observando lo que sucede en el mundo, es hombre de acción.

Las actitudes negativas. A menudo los fracasados tienen una actitud pesimista y amargada. Revelan falta de confianza en sÍ mismos; proyectan no ser capaces de hacer muchas cosas, ni de hacerlas bien. No se dan cuenta de que con esto que hacen o dejan de hacer se están destinando a ser perdedores. Recuerda: cuando prestas atención a las pequeñas cosas, consigues evitar grandes tragedias.

Las discusiones innecesarias. Las personas que no levantan el vuelo gustan de discutir por discutir. Los buscapleitos creen que a sus amigos les impresionará su sagacidad e inteligencia. No pueden estar más equivocados. Es mejor seguir la regla de oro: piensa antes de hablar, escucha antes de juzgar y ofrece disculpas cuando te equivoques. Lo demás está de más.

La mala jerarquización. Las personas fracasadas no saben establecer prioridades. La verdad es que nunca tienen tiempo para hacer todo, ni siquiera las cosas importantes. Nada es tan hermosos en la vida que sentirse capaz de sacrificar lo bueno por lo mejor. En realidad se trata de saber íntimamente que la felicidad está en tener siempre como prioridad lo más valioso.

La falta de carácter. Iniciar una obra es relativamente fácil; basta avivar un poco el fuego del entusiasmo. Perseverar en ella hasta el éxito es cosa diferente. Eso requiere continuidad y esfuerzo. Es preciso pues, ser perseverante, formarse un carácter no sólo intrépido sino persistente, inquebrantable. Tener carácter es no pensar sino en la victoria, y sufrir con valor, serenidad, sin desaliento. La lucha tonifica el espíritu pero, cuando falta carácter, la derrota lo deprime y desalienta.

El perfeccionismo. Una de las cosas más difíciles en la vida del ser humano es aprender a equivocarse sin derrumbarse por ello. Saber reconocer un error sin sentirse terriblemente humillado es de valientes. El mayor de los fracasos es dejar de hacer las cosas por miedo a fracasar, y eso es soberbia espiritual.

Las más grandes victorias corresponden siempre a quienes luchar y perseveran, y sólo a ellos. Por eso, a partir de hoy, atrévete a realizar lo que siempre has soñado, querido o deseado y no pienses en el fracaso o la derrota, sino en alcanzar tus objetivos.

*Analista