Axalapasco el nombre
que la lengua náhuatl dispuso,
y hoy causa asombro
como voz de Carusso,
y es real enigma y no espejo iluso.
Hermanas jubilosas
en Zacapu y Teremendo tienes
con orquídeas hermosas
que adornan sus sienes,
y a sensibles miradas entretienes.
Fieles a tus guardianes
de avecillas y peces son morada,
y conviven en clanes
huyendo de espada
de hombre que atenta con sevicia hilada.
Puertas dimensionales
te ornan, formadas por ceiba y roca…
son dones naturales
que su armonía invoca
al gnosticismo, que ánimos provoca.