25 febrero, 2024
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José Garfías Contreras pide una oportunidad urgente de trabajo en Pátzcuaro

A José Garfias Contreras, padre de cinco menores de edad, amputado de su brazo izquierdo por un accidente de trabajo, le retiraron el apoyo que recibía del programa Oportunidades “porque se cayó el sistema y ya no encontraron nuestros papeles”.

De 36 años de edad, casado, José Garfias Contreras cuenta que hace 15 años sufrió un accidente en el aserradero en que trabajaba que le costó perder su brazo izquierdo; “desde esa fecha no he podido encontrar un trabajo formal, ni recibo ningún tipo de apoyo gubernamental” a pesar de que –afirma- se siente en condiciones para trabajar en el acabado de muebles, como pintar o pulir.

“Yo lo que pido es una oportunidad de trabajo, pero cuando acudo a pedir chamba me dice que cómo voy a poder trabajar si me falta un brazo”, se queja.

Relata que se sostiene de forma precaria vendiendo “chácharas” en los tianguis, además su esposa y sus dos hijas mayores, de 14 y 13 años de edad, venden los fines de semana plantas medicinales en la plaza Vasco de Quiroga. Con los ingresos obtenidos de estas actividades, asegura, “apenas nos alcanza para medio comer”.

Dice que le retiraron a su familia hace 20 meses el apoyo que recibía del programa federal Oportunidades. “Cuando acudimos a pedir una explicación nos dijeron que se había caído el sistema y que por ello no aparecían nuestros papeles”. Lo anterior perjudicó a “mucha gente” que también se le quitó el apoyo, sostiene.

Afirma que, por lo menos en la colonia en la que vive, Segunda de Lázaro Cárdenas, dicho programa no apoya a quien verdaderamente lo necesita: “hay familias que viven bien, sus casas son de dos pisos, pero reciben el apoyo porque cuando van a realizarles el estudio socioeconómico señalan que viven en viviendas humildes que ellos mismos construyen en terrenos que son de su propiedad, todo para poder seguir recibiendo lo que dan en Oportunidades”.

“Nos han traído vuelta y vuelta, y no nos han resuelto nada; yo creo que ya no nos van a apoyar en Oportunidades”, manifiesta.

“Estoy desesperado porque no he podido conseguir que ni en la Presidencia Municipal me den una despensa o algo que me ayude a sostener a mi familia”, añade.

La desesperación “a veces me hace pensar cosas malas, es que nomás no encuentro la puerta, por más que le busco”, lamenta.

Insiste que su principal preocupación es no tener un trabajo con un ingreso seguro, ya que “siento feo andar pidiendo por todos lados dinero para llevarle comida a mi familia y para que mis cinco hijos acudan a la escuela”.