22 febrero, 2024
ROTATIVO DIGITAL

Apenas tenía 16…

Llegó aún siendo pequeña,

 con un poco de temor,

con la ilusión del que sueña,

que todo va a ser mejor.

 

Su mundo fue de ilusiones,

allí conoció el amor,

en esos amplios salones,

el botón se volvió flor.

Música eran sus palabras,

parecía tan feliz,

a todos nos encantaba,

la conversación de Beatriz.

Lo blanco de su sonrisa,

alegría del interior,

una niña muy sumisa,

no he tenido otra mejor.

Sin embargo algo pasó,

Beatriz empezó a cambiar,

su imagen se transformó,

ya no quería platicar.

Demacrada la veía,

con ojos desorbitados,

a clase casi no asistía,

andaba por muchos lados.

Hoy mi corazón te canta,

niña de pelo café,

y mi tristeza es tanta,

desde el día que usted se fue.

Las drogas se la llevaron,

murió la niña mujer,

mis ojos tanto lloraron,

no la volvieron a ver.

Aquel pupitre vacío,

se ve triste sin ti,

Duerme pequeñita niña,

pronto te voy a seguir.

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Sus Canas

Cuántas veces te has llegado a preguntar,

cuántas canas son tuyas de la cabeza de tu mamá,

y si realmente eres honesto no lo vas a dudar,

que una cantidad considerable se te debe otorgar,

Porque desde que somos pequeños has de saber,

que le damos penas y tristezas a esa mujer,

y que con el paso del tiempo a través de su llanto,

aquel hermoso pelo se convierte en blanco.

La mujer hermosa que cuidó tus pasos,

y que diariamente aún en este tiempo, reza por ti,

la que busca inútilmente con aquel abrazo,

siempre va tratando que nunca vayas a sufrir.

A esa mujer a la que yo tanto amo,

y que en mi cobardía no sé expresar mi sentir,

hoy desde lo más adentro la llamo

y mi cariño con besos le quiero decir.

Hoy precisamente al estar cavilando,

acerca de mi gran madrecita, agradezco al Señor,

porque hay muchos que hoy están llorando,

porque ya su madre de este mundo partió.

Por eso, amigo que lees estos versos,

ama a esa viejecita, no desperdicies tu tiempo,

dile cuánto la quieres y llénala de besos,

tal vez después ya no podrás hacerlo.

Y cada vez que observes sus blancos cabellos,

hazte esta pregunta ¿Todos serán por mi causa?

y tú te darás cuenta, que si eres muy sincero,

con tus manos has pintado esa cabecita blanca.

 

*   Autor originario de Puruarán, Mpio de Turicato, Michoacán.