Lic. Alfredo Castañeda Flores ANALISTA
21 marzo 2025.-Estamos en una época de retroceso en todos los sentidos y aspectos, sobre todo como mexicanos, porque desde el gobierno, que está destruyendo todo lo que funcionaba regularmente, para crear lo que de plano no funciona, pero que a la mayoría de la gente les vale una pura y dos con sal, porque están recibiendo cada bimestre o periódicamente, dádivas gubernamentales, de dinero público, de los pocos cautivos que tenemos que pagar impuestos, por estar dentro del margen de la ley. Así funciona la mediocridad en mentes pobres de países jodidos, tristemente.
Esta pobreza está siendo utilizada por los poderosos, que a través de créditos, están atrapando a cada vez más incautos, proporcionándoles tarjetas, plásticos con los que se puede comprar casi todo, claro, hasta donde el crédito proporcionado a cada quien les alcance. Ahora ya no solo los bancos las proporcionan, también otros negocios lo hacen, tiendas departamentales, hasta una empresa de transporte humano y alimentos ya ofrece una así (Didi), y la gente deseosa de tener una tarjeta así, rápido se enganchan y la obtienen.
Tener una tarjeta, sea de débito o de crédito es fácil, sencillo, los problemas vienen cuando tienen que pagar, eso porque no se fijan en los estados de cuenta, que marcan dos cantidades, una que dice cantidad mínima y que genera intereses, y la otra que es la cantidad a pagar que no genera intereses, pero como, obviamente la primera es menor, la mayoría de la gente, acostumbrada a no ver más allá de lo primero, se va con la idea que eso tiene que pagar, por lo que cuando notan que su saldo se incrementó en lugar de disminuir, no lo entienden, aunque también son de mente corta y memoria igual, que así como lo notaron, lo vuelven a olvidar y se convierte en una cuenta que nunca acaba por pagarse.
Porque siguen comprando con su juguetito (eso creen que es la tarjeta), al grado tal que ya no cargan efectivo, solo la dichosa tarjeta o varias, porque de todo hay en este país, hay mucha gente cree que traer más de lo mismo, les da categoría, estatus o solvencia económica, pero como en muchas cosas, están equivocados, porque las tarjetas, sobretodo de crédito tienen un costo por anualidad, la usen o no. Que el mexicano es experto en usar las cosas, lo difícil es pagarlas.
Hay gente que cualquier cosa quiere pagar con la tarjeta, si aún hay muchos negocios que no aceptan pago con tarjeta bancaria, porque, si se tiene la famosa terminal bancaria, es decir la máquina donde se introduce la tarjeta, el banco o institución que la proporciona, cobra una comisión por cada vez que se utiliza, y eso generalmente lo absorbe el negocio, por lo que no resulta redituable, estar pagando algo por tan pocas ventas. Eso les “conviene” a las grandes empresas, porque ya la incluyen en sus precios y por las cantidades enormes de ventas a nivel nacional, incluso internacional, como las transnacionales, pero en México, no es importante para el pequeño empresario. Los que lo hacen, será por desconocimiento, porque los manipularon para aceptarla o porque es posible que les vaya bien, pero a las gentes pensantes, no. Por lo que prefieren efectivo.
Además, los vendedores ambulantes o semifijos, jamás van a tener una maquina para cobrar con tarjeta, pero nunca falta quien les pregunta ¿Cobran con tarjeta? Vaya estupidez. El transporte público igual, y tantos y tantos pequeños y medianos negocios, incluso grandes que no utilizan ese medio de cobro.
Por eso y muchas causas, los que sí utilizan este medio de pago ya tienen señalamientos de que mínimo cien pesos o más para usarlo, cantidades menores no aceptan, en otros de plano se les indica que los pagos con tarjeta, sea crédito o débito, tienen un porcentaje de comisión, principalmente en las oficinas gubernamentales, así lo indican. Pero la gente, en eso no se fija, como indiqué son de corta memoria, pero deudas grandes.
Curiosamente, como también antes señalé, en los países ricos, como Qatar, Arabia Saudita y quizás otros países poderosos, no aceptan en sus negocios el pago con tarjeta, privilegian el uso de efectivo, si hay negocios extranjeros que las reciben, pero los que son propios de cada país, no. Quieren dinero contante y sonante. Lo mismo pude observar en mi reciente viaje a Alemania, hay muchos negocios medianos y pequeños que tienen sus avisos que solo aceptan efectivo. Y también es la mayor potencia económica de Europa. En esos países si las tienen y las utilizan, pero para compras determinadas, como vuelos, no como en este país, que los pobretones, quieren comprar todo con un plástico que no dejan de pagar siempre.
Además de que pagar con una tarjeta, la autoridad fiscal mexicana y de cualquier país, nos tiene más vigilados de todos los movimientos realizados, porque los bancos y demás instituciones fiduciarias están obligados cada mes, a mandar un reporte de los movimientos realizados por los poseedores de alguna tarjeta, y el efectivo no permite eso. Pero bueno, qué se puede esperar de los habitantes, en su mayoría, de un país con enormes carencias de todo tipo. Pero con gran abundancia en necesidades de sobresalir, aunque vivan el resto de su vida, endeudados. Vaya incongruencia nacional.