Lic. Alfredo Castañeda Flores ANALISTA
28 MAYO 2022.-Queda claro que a nadie le interesa lo que pase con los hombres en México, todo se centra en las “inocentes mujeres”. Para muchos, es normal que sufran y mueran los hombres, de cualquier edad, de forma violenta, obviamente. En cambio, a las mujeres no las pueden tocar, porque ahí si hacen un escándalo mediático, marchas, destrozos, etcétera. Vaya equidad, igualdad que desean. Mi respeto para las mujeres que tienen y sienten respeto genuino hacia los hombres y para los hombres que respetamos por igual a ambos géneros. Cada día menos, pero los hay.
Aprovecho este espacio para abundar un poco en las agresiones verbales, físicas y graves que algunas mujeres sufren en México.
Como en otras entregas he señalado, en este país funciona la sicología inversa, esto es, entre más se prohíbe algo, más lo hacen. Y los medios, mal llamados de comunicación, se encargan de estar repitiendo un día si y al otro también, lo que sucede en cualquier lugar del territorio nacional. Muchas veces, solo exhibiendo lo que les interesa manipular, pocas veces se pasa el video completo, siempre lo tienen editado a conveniencia de alguien.
Siguiendo con el análisis, pocas veces a alguien, le hacen algo, por que sí, por error o equivocación, la mayoría de los casos es por cansancio, hastío, ajuste de cuentas, porque lo merecen.
Muchas mujeres sufren de golpes en su hogar, pero pocos, principalmente familiares y vecinos cercanos, se ponen a analizar los pros y contras de eso. El mexicano está acostumbrado a victimizar al lastimado, al herido, al golpeado, al muerto, y juzgar a la parte que lo hizo, pero no siempre el agresor es el total culpable de lo ocurrido, en toda acción siempre hay agravantes y atenuantes, que los medios de comunicación no investigan o si lo hacen, no lo publican y mucho menos la gente común y corriente, ésta solo opina y juzga sin ninguna objetividad. Y eso, como tantas cosas, está mal, no debe ser.
Retomando el tema, el mexicano mayoritariamente acostumbra beber alcohol, digamos uno o dos días el fin de semana. Al llegar el hombre intoxicado por la bebida, nublados sus sentidos, porque la ciencia habla de determinada cantidad que se puede y debe ingerir, sin que esto suceda, pero pocos lo hacen, pero bueno, lo dejo así, su mujer (sea esposa, novia, pareja, concubina), le empieza a decir lo de cada vez que esto ocurre, él la medio oye, pero su alegría con la que llegó comienza a desaparecer debido a los gritos, insultos, incluso golpes con la mano o con objetos lanzados por la “débil” mujer, hay algunos que aguantan todo y de todo, pero hay otros que llega un momento en el que ven que la otra parte se está sobrepasando y reaccionan, primero de forma verbal y como se vaya tensando el ambiente, van incrementando su respuesta, a veces se queda solo en insultos de ambos, otras veces, se llega a los golpes, pero se dan casos en que el desenlace es fatal.
¿Quién es el culpable? Para la opinión pública, el hombre o mujer, también hay casos en los que la mujer hiere, lastima o incluso asesina al hombre, tiene que ver con varios factores, principalmente con el nivel de alcohol ingerido, pero no se detienen a analizar racionalmente las conductas de ambos, cuando esto sucedía. Estos son los casos más conocidos y recurrentes.
Ahora bien, están los casos que les suceden a mujeres sin pareja, en la calle, claro que hay hombres enfermos que atacan a cualquier mujer, aun sin conocerla, pero son los menos, la mayoría de delitos así, es porque conocen a alguien que desairaron, burlaron, humillaron, lastimaron y solo están esperando el momento para cobrarles la afrenta, como dije antes, tampoco es para golpear o asesinar a nadie, pero cada cabeza es un mundo y algunos sienten que pierden la vida, si no les dan una lección a sus agresores, dicen muchos, que les faltaron al respeto y eso se paga con sangre. (¿?), otras porque se metieron en negocios redituables económicamente y se quisieron salir o amenazaron a la persona equivocada para que les proporcionara más dinero, y el desenlace es grave.
Asimismo, están los casos en los que el gobierno, en cualquiera de sus tres niveles, utiliza estos casos, como un distractor, para esconder algo grave o para no ser molestados, mientras aplican una política que no es bien vista por la mayoría ciudadana. Aquí, son ellos, los que montan todo un escenario, algunas veces compran conciencias, es decir, la presunta afectada o muerta, es una actriz bien pagada, a la que le darán otra identidad y dinero para vivir en otro lugar, y montan todo un espectáculo que hasta la Meca del cine, envidiaría. Esto no es limitativo de la mujer, también pueden ser hombres, de forma individual o grupal, pero me limito al tema femenino.
Otras veces, eligen a mujeres que no tienen una relación cercana. con su familia, incluso son huérfanas de uno o ambos padres, su vida para nada es un ejemplo a seguir, y desafortunadamente, fabrican todo un show, pero con una víctima real. Sé que parece inverosímil, pero es algo tan frecuente y común, inteligente lector.
También están los casos en los que gente sin escrúpulos apela a la ambición de algunas mujeres, ofreciéndoles salarios para cualquier mente pensante, exagerados, y por unas cuantas horas de trabajo, desde luego que este tipo de empleos y salarios, no son por algo honorable, si no que por simple lógica, es lo contrario, y una vez aceptado, ya no pueden alejarse de eso, con excepción de algo grave. La mujer es muy “ingenua”, quizás por su condición de sentirse protegida por la ley, y se pone a amenazar a la gente, con que saldrá a la luz cualquier actividad ilícita, si no les proporcionan dinero, es decir, también ellas extorsionan de manera distinta a gente o grupos que desconocen. Muchas veces son inocentes o la información mal intencionada, porque no siempre lo “ilícito” es verdad o malo. Aquí entran algunas periodistas sin escrúpulos.
Está claro que al ser humano, hay tres cosas que lo motivan a hacer cosas que los pueden afectar: amor (sexo), dinero y venganza. En torno a eso gira su suerte de muchas mujeres que se dejan llevar por algo que no razonan, simplemente desean tener y obtener sin el menor esfuerzo, prestándose a cualquier actividad que tarde o temprano lamentarán. Como frecuentemente hago hincapié, para evitar esto y cualquier otro caso, es necesario educar lo más correctamente a nuestros hijos, estar al pendiente de lo que hacen, a dónde y con quién van, quiénes son sus amigos, darles tiempo pero de calidad. La educación se obtiene en el hogar, porque en las escuelas pocos docentes tienen convicción, la mayoría solo están ahí por necesidad económica, entonces no podemos esperar que ese tipo de gente les enseñe buenos valores. Lo que hagamos en familia redundará en uno y otro extremo, tratemos de que sea lo mejor. Ellos y este país lo necesita. Criemos excelentes seres humanos, no víctimas o culpables. ¡Ponte atento!