LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
24 AGOSTO 2026.-Mucha gente presume de ser popular, de tener muchos “amigos” más falsos que una moneda de tres pesos. Eso en lugar de beneficiar, afecta, pero ellos así son felices. Es mejor guardar un perfil bajo y pasar desapercibido, porque entre menos se te ubique es mejor, por todo y para todos.
Por supuesto, hay que trabajar en lo que sea, como empleado en el sector privado o dentro de la administración pública y alguno de sus tres niveles (federal, estatal o municipal), ser negociante, comerciante o empresario, pero sin aspavientos, porque eso de permitirle la entrada a tu vida laboral, familiar o amistosa a mucha gente, no resulta positivo y mucho menos abrirle las puertas a cuanta gente se te acerca con el firme propósito de chingar. Así es en los países pobres, la gente sin valores, solo se acerca para obtener algún beneficio de distintas proporciones, pero en cuanto encuentra otra víctima, sin ningún miramiento, se alejan, se van, pero con cierta información sobre ti. Eso por supuesto es malo. Así que entre más pequeño sea tu círculo social, familiar, es mejor.
El mexicano mayoritariamente está inundado de defectos y antivalores, pero el ser malagradecido es el peor, porque quien agradece, cualquier detalle, toda acción recibida, jamás dejará de hacerlo, además de que tendrá cada día más, pero eso la gente que hace lo contrario, siendo beneficiada, lo minimiza, todo lo que cualquiera hace por ellos, se les hace poco y se creen merecedores de eso y más. Además de que, si ya se hizo algo por ellos, esperan cosas más importantes y grandes, y cuando ya no se les da nada, desaparecen de la noche a la mañana.
Así es de intenso su agradecimiento. Situación que va en correspondencia con su escasa mentalidad y su pobreza económica, porque entre más jodidos están y menor es su capacidad intelectual, son peores. Más de una vez, amable lector, has leído, visto u oído la frase “huele a pobreza”, esa encierra ambas, porque hay de pobres a pobres. Y en los ranchitos, poblados o municipios pequeños, la gente aun conserva muchos valores que los de pueblo más grande o ciudad no tienen. Esas personas son pobres de economía pero con mentalidad rica, pero los que viven en la subcultura de los sitios más poblados, en las periferias, en las llamadas colonias populares, nacen crecen y mueren como y entre delincuentes, ladrones, asaltantes, rateros, cacos, porque su padre o ambos eso fueron, sus abuelos también, fueron abandonados por su madre o padre, o ambos, los criaron personas distintas a los que deberían ser, sufrieron desde niños, pero no lo toman en cuenta, porque ellos vuelven a repetir los padrones que vivieron, lastimando aun más a gente inocente que tiene la mala fortuna de encontrarse en su camino.
Así que tristemente no merecen compasión de los demás, porque ellos no se tocan el corazón cuando roban y asaltan a gente trabajadora que se gana el pan de cada día con grandes esfuerzos, trabajo y sacrificio, además de hacerlo honradamente, como la mayoría de la poca gente que vive bien, fruto de su honestidad. Pero esos sujetos, en un instante, se roban la tranquilidad de una persona, una pareja, una familia, que la mayoría de ocasiones ni la conocen, pero por el alcohol, las drogas y lo que conlleva el efecto de estas sustancias introducidas en el cuerpo de los que terminarán como zombis, los incita a delinquir. Esos sujetos, cada día que pasa están peor de perdidos, se les están terminando las escasas neuronas con las que nacieron, por lo mismo dejan poco a poco de razonar y solo obedecen a sus necesidades momentáneas.
Esos son los verdaderamente peligrosos para la sociedad, no los que tienen crucificados un día sí y al otro también, el drug trafficker, no. Ellos realizan su negocio, pero no obligan a nadie a que les compre su producto, lo compran los imbéciles con poco cerebro y neuronas desgastadas. ¿O acaso a alguno de ellos lo has visto asaltar en la calle o robar una casa-habitación? Jamás, ni lo harán. En cambio, raterillos y ladrones abundan en las alcantarillas de más pobreza de cualquier pueblo o ciudad. En los cinturones de miseria de todo lugar. Esos son el verdadero peligro para México. ¿Lo dudas?
Debido a que tienen que hacer algo, por lo menos mientras no dan un golpe, por favor, sin neuronas, es difícil que lo logren, pero como dije, desestabilizan a la gente honesta, mientras tanto se van por lo más fácil y eso es la de afectar a sus conocidos, a sus antiguos patrones, a sus vecinos, a los transeúntes que pasan por el lugar y la hora equivocada, etcétera. pero no saben ni lo que roban, además de que esos productos (celulares, es lo más frecuente y común) requieren de accesorios (cargador) entonces, ¿En cuánto pueden vender un teléfono incompleto? Cien, doscientos, pesos. Pero mientras tanto ya afectaron tanto en su economía como en su estabilidad emocional a un joven o una jovencita, porque los asustaron durante la acción delictiva. Ahora esos lugares, dicen, que están llenos de cámaras de videovigilancia, pero que cuando se requieren no funcionan. Te has preguntado, inteligente lector: ¿En donde hay más corruptos? Te lo dejo de tarea.
Lo mismo ocurre en los robos a negocios, empresas pequeñas y medianas, y en casas-habitación, se llevan objetos y joyas, incompletos, porque revientan las alhajas, los aparatos sin accesorios, salgo algunos que, si van completos, pero, de todas formas, y debido a que hay muchos negocios dedicados a los préstamos y empeños que compran robado, nueve de cada diez lo hacen, les dan una pecata minuta por lo que se robaron, cuando a los dueños, les costó muchas veces más de eso. Pero vuelvo a lo mismo, hay personas, aparentemente honestas que fincan sus negocios en la deshonestidad, fomentando la delincuencia común, porque les compran sin pedirles las notas de compra o facturas de lo que los llevan. Otro sector peligroso para el país. ¿No crees?
Y así como esos hay otros más, pero la vista se va para los lados equivocados. Hay que cuidarnos nosotros mismos, porque a nadie le interesamos, eso tiene que ser personal, el mexicano es apático, cobarde, miedoso e ignorante. Así no podemos salir adelante como un mejor país. ¡Ánimo!

