Lic. Alfredo Castañeda Flores Analista
29 mayo 2021.-Este 2021 se le ha llamado como el año electoral más grande de la historia mexicana. Porque hay 500 diputados federales, por ambos principios, 15 gubernaturas, 30 congresos locales y las presidencias municipales de 30 entidades federativas en disputa.
Ahora bien, estamos a unos días de que concluyan las campañas electorales, que dependiendo de cada estado y sus órganos electorales locales, fueron de treinta, cuarenta y cinco, sesenta y noventa días, respectivamente. No quiero dejar pasar un dato importante, que también en esta ocasión ha sido cuando mayor cantidad de aspirantes a cualquier cargo de elección popular fueron asesinados y de ambos géneros (hombres y mujeres).
Continuando con el tema abordado en esta ocasión, están terminando las propuestas exageradas, las “buenas” intenciones, la pasarela aprovechada para que muchos fueran conocidos, porque no tienen la mínima oportunidad de obtener el triunfo electoral (esto para bien y/o para mal), porque, sobretodo en las redes sociales, salieron a relucir sus más oscuros secretos, pocos buenos, la mayoría malos. Infidelidades que sus parejas desconocían, orientaciones sexuales diferentes, tranzas, complicidades y redes de corrupción, entre otras linduras.
Como dije antes, es la temporada de pulirse, todos los partidos y candidatos, proponiendo verdaderos milagros, esos, que la mayoría no tienen ni idea del costo tanto económico como social que esas palabras sin sentido, pueden generar, si llegasen a ganar y el pueblo les exija el cumplimiento. Esta es la principal causa, por la que al terminar su gestión, ningún político deja de ser tachado de ladrón, mentiroso, flojo, etc., porque, una cosa es hablar para engañar a los votantes y otra, muy distinta, es llegar al cargo público y proponerse a aterrizar las barrabasadas que dijeron en campaña.
Al margen de lo anterior, las campañas políticas son el espectáculo que le gusta ver a la mayoría del electorado, no en vano, algunos lo llaman electarado, porque les encanta enterarse cómo se atacan entre aspirantes a los distintos cargos de elección popular, eso es, en lo que se fijan la mayoría, no en lo realmente importante, que es en beneficio de la comunidad, porque tampoco se trata de ayudar a la gente en lo individual (si así fuera, ningún dinero alcanzaría para hacerlo), sino de crear obras que beneficien a la mayor cantidad de habitantes de determinado municipio, región, distrito o estado (un puente, un camino, una carretera, una escuela, un centro de salud, etc.).
La gente ignorante se apasiona, pelea por sus candidatos, lo que aumenta el atractivo de la elección y es magnificado por los medios de comunicación, principalmente la televisión. Pero, la realidad, es que todos los partidos políticos forman parte del SISTEMA político.
Seguramente has escuchado eso, amable lector, el SISTEMA es a lo que todos los países en su interior se rigen, se ajustan, se adaptan, México, por supuesto que no es la excepción. En torno a ese pequeño grupo de poderosos económicamente, es en el que giran los políticos. (Seguramente has escuchado o leído que al país lo dominan trescientas familias), lo que es verdad, en base a ellos, los partidos políticos se van acomodando para colocar a los políticos más adaptables al entorno que corresponda. En cada pueblo, municipio y estado, hay un reducido grupo de poderosos que se encargan de dar la bendición (usando el argot religioso) a quien desean como alcalde, sindico, regidor, diputado local, federal, senador, gobernador y presidente de la República, y obviamente, a quienes quieren que integren los demás cargos públicos, que se conocen comúnmente como gabinete de gobierno.
Inteligente lector, parece raro, difícil de creer, pero nada sucede por azar, todo, hasta el más ínfimo espacio político, es una decisión de los que gobiernan realmente al país. Acaso no te has preguntado, ¿por qué siempre son los mismos?, el alcalde quiere ser diputado local o federal, éste, a su vez, quiere ser senador o gobernador, secretario de despacho, etc., pero son los mismos.
Recientemente, y para darle un tinte de democracia, se cambian de partido, pero en el instituto político al que llegan, los hacen candidatos y la mayoría de esos chapulines, “ganan”, pero ya engañaron al pueblo bueno y sabio que en X partido respetaron la decisión de la mayoría de los militantes, pero en la elección, ese candidato, pierde. Sin embargo los partidos políticos, perdiendo una elección, ganan. Sólo sacrifican, con el visto bueno de ellos, a los nuevos cuadros. Ya tienen vistas a futuro, tres, cuatro, cinco o más elecciones, para ello, van colocando un candidato fuerte (que es el famoso dedazo) frente a puros desconocidos y por consiguiente, candidatos débiles que solo serán comparsas de la vedette, (también los eternos candidatos que jamás ganan y que la gente está hastiada de verlos en las boletas), pero así es el juego de la política ficción.
En la actualidad, mucha gente se indignó porque a Margarita Zavala Gómez del Campo de Calderón no le dieron el registro de su partido México Libre, pero eso ya estaba decidido así, porque de haberlo otorgado, le habría restado votos al PAN, porque los nuevos partidos no pueden aliarse en su primera elección y además deben mantener su registro (3% del total de electores que voten en la elección federal), en cambio los tres partidos que fueron aceptados, son satélites de MORENA (RSP, PES y Fuerza por México), y como se le está dando atole al electorado, de que el partido en el poder, no tiene que lograr la mayoría calificada en la Cámara de diputados, no le afecta repartir el 9% o más para que conserven su registro (3% o más, para cada uno), pero a cualquiera de los partidos que integran la Alianza “opositora” Va por México (PAN, PRI, PRD) tres puntos porcentuales, pueden ser definitivos para alcanzar sus “objetivos” acordados.
Al SISTEMA político no le importa la gente común y corriente, están dispuestos a hacer lo que sea para dar tintes de veracidad a sus actos de gobierno, incluso hasta lo inimaginable, al fin y al cabo que la gente, no se detiene a analizar, razonar o reflexionar sobre lo que sucede a su alrededor y los que lo hacen, o forman parte de ese amplio grupo o están solos y separados en el limbo, que aunque lo comenten, la mayoría no les cree, mucho menos les presta atención, porque los micrófonos de los medios de comunicación, están negados para los que saben, dicen y conocen la verdad.
Así que, estimado lector, no te desgastes, creyendo que tu candidato o partido político se preocupa por ti y cumplirá lo que propone, solamente es la euforia del momento y aunque ganen, harán lo necesario para engañarte que “trabajan” por el bienestar de la ciudadanía. Otro dato importante, votes o no votes, ganará el que ya tienen elegido los poderosos, porque velará por sus intereses, sin importar el color, ideología o partido político. Lo único real, es lo que hagas por ti, quien está esperanzado a que el gobierno y sus tres niveles le cambie la vida, engañado morirá. ¡Analiza!