Lic. Alfredo Castañeda Flores ANALISTA
26 sept. 2025.-Internamente, somos un país maravilloso, cuna de innumerables mentiras y fantasías que solo los mediocres e ignorantes (que son la mayoría) lo creen. Pero como en todo, lo que cuenta es la opinión que se tiene de nosotros en el extranjero, cómo nos ven, como nos catalogan, y créeme, inteligente lector, que dejamos mucho que desear.
Para empezar, tenemos a nuestro vecino del norte, así como nos observa Donald Trump, es como los estadounidenses puros o mezclados con cualquier extranjero que no sea americano, nos ven. Y ten por seguro que los canadienses, por igual. Lo que sirve de consuelo a los ignaros mayoritarios, es que no somos los únicos, así están marcados los restantes países del continente, desde México hasta
Argentina. Una runfla de delincuentes, ignorantes, conformistas, pobres
económica y mentalmente, atrasados, incultos, cobardes, miedosos, etcétera,
etcétera.
No es el único país que así nos identifica, los países ricos, europeos, árabes,
asiáticos del medio oriente, africanos, australianos y neo zelandeses, opinan lo
mismo o quizás hasta peor.
Esa percepción, bien ganada, va desde la diferencia entre hombres y mujeres,
pocos individuos de esos países, se casarían con una latina, con una mexicana,
para ser, como siempre, más precisos, eso porque las mujeres están criadas y
acostumbradas a sentirse las mandamases en los hogares, en los empleos, en
todos lados, y creen que eso es correcto en el resto del mundo. Por supuesto que
eso es parte de la idiosincrasia, de la carencia de suficiente cultura para darse
cuenta de que están equivocadas y por supuesto, los gobernantes que son los que
han creado leyes, reglamentos y decretos que las empoderan sin sentido, que las
elevan a lo más alto de la cúspide, sin darse cuenta de que eso es en perjuicio de
los hombres y de todo el país.
Ahora con una presidenta que es de origen judío, que por supuesto en su juventud fue una porra, como se les llama a los agitadores que hacen de todo, menos estudiar, que consume mariguana (ella lo acepta) y
quizás otras sustancias peores, que solo habla idioteces, como lo que ocurrió en la
arenga del grito de inicio de la independencia, el 15 de septiembre, donde eliminó
por sus gónadas, el apellido que todos aprendimos y conocemos de la Corregidora
de Querétaro, personaje clave para la Independencia nacional, o por lo menos,
eso nos han dicho, Josefa Ortiz de Domínguez por Josefa Ortiz Téllez-Girón,
eliminando el apellido del esposo, Domínguez, por considerarlo machista o sabrá
la estupidez que pasó por su cabeza en ese momento o cuando se puso a escribir
las arengas que vociferaría ese día tan importante. Por lo menos hubiera gritado
su nombre completo de soltera María Josefa Crescencia Ortiz Girón. Quiso quedar
bien con las feministas, quedando mal con el país y a nivel mundial, dejándonos
aún peor.
Por donde se le vea, va incluido un apellido de hombre, para que buscarle mangas
al chaleco, para que brincar en un suelo parejo, pero así funcionan las mujeres.
Para empezar, si doña Josefa no se hubiera casado con el Corregidor en ese
momento, Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán, nadie la hubiera tomado
en cuenta, y los próceres con los que se reunía en secreto, mucho menos. Por
supuesto que, para una mente con dos centímetros de frente, es obvio, que el
apellido y la condición marital que había, fue parte fundamental para lo que ya es
historia, porque él participó con dinero para ese movimiento independentista, el
dinero siempre ha sido y es importante para todo, además de que el falleció
muchos años después de la consumación y continúo ocupando cargos
importantes dentro del gobierno y naciente país. Ahí la importancia de leer, o de
platicar con gente culta que conoce, en este caso, la historia nacional. Pero el
estúpido se pone de pechito ante las balas de la inteligencia y solo habla
imbecilidades.
Con ese desliz presidencial femenino, el rechazo hacia las mujeres nacionales se
incrementó porque fue dicho en la fecha más importante para el país, sin olvidar al
embajador en Italia, que es homosexual, pero debe comportarse a la altura de su
investidura y dio el grito vestido de charra. Vaya con el enfermo mental.
Si viajas a cualquier país extranjero, que no sea del continente americano, y
platicas con la gente común, normal, la que hace y deshace lo mismo que
cualquiera de nosotros, estudiar, trabajar, te darás cuenta del bajo concepto en
general que se tiene de los mexicanos. Somos conocidos por el narcotráfico, las
series de ese corte, por las “fugas” del “Chapo” Guzmán, por dejarse los hombres
nacionales que las mujeres manden, griten y nos insulten, que haya cada vez
menos matrimonios, más divorcios y sobretodo, parejas viviendo juntas sin
haberse casado, por tanta infidelidad, porque ya trascendió a nivel global,
que cuando hay una separación legal o no, las mujeres de inmediato ya tienen al
sustituto, lo cual resulta inverosímil desde el punto de vista que se le vea, eso
significa que ya desde antes de romper con la pareja, andaban con ese otro
hombre, que solo estaban buscando un pretexto o seguridad para alejarse, al
menos eso suponen los extranjeros, mentalmente más fuertes que cualquiera
americano.
Por lo que difícilmente,un extranjero promedio, se casaría con una
nacional (ni americana). También la pobreza es mal vista en esos países; la
suciedad, porque es tan común aquí, que aparte de pobres no se bañan,
(crecimos con esa mentira hacia los extranjeros) no limpian su casa, no estudian,
se quejan todo el tiempo, sin hacer nada para romper el circulo vicioso, el dejar
cualquiera de los grados de estudio truncos, primaria, secundaria, bachillerato,
licenciatura, aunque ahora los cuatro teros salen con maestrías y doctorados
patitos, pero sin ninguna capacidad, los empleados sin ganas, ni capacidad, ni
experiencia, las casas sin revocar, sin pintar, malhechas, dan una mala imagen al
país en general, las calles mal trazadas, mal pavimentadas y peor las que no lo
están, porque en cualquier lugar, sea pequeño o grande, hay calles sin pavimento,
terrenos baldíos bardeados o no, pero llenos de maleza y basura, etcétera.
El mexicano es muy dado a romantizar, a la ingenuidad, o a la torpeza, pero el
gran problema de eso es la pobreza económica y mental, porque a nivel mundial, se sabe que los pocos mexicanos que salen al extranjero, que no sean políticos,
porque eso es otra historia, son los mejores del país, porque un viaje es cultura,
aprendizaje, conocimiento, garantía de crecimiento moral, espiritual y mental, en
cambio, los extranjeros que vienen a nuestro país, son lo más bajo, generalmente
forman parte de la minoría denominada hippie, llenos de rastas, tatuajes, con ropa
sucia, viciosos, esos que podemos encontrar en cualquier rincón nacional. O
¿Acaso has visto un árabe deambulando por el país? ¿Un europeo, un oriental?
Por supuesto que no, hay niveles y ellos lo saben. Salvo honrosas excepciones.
También la infraestructura nacional es impedimento para ser visitado, en esos
países poderosos y fascinantes, solo se denominan ciudad, a las que cumplen
ciertas especificaciones, en cambio aquí a cualquier lugar se le da esa
denominación, sin merecimiento. Somos dados a usar los adjetivos de forma
indiscriminada y sobretodo, sin conocimiento real del significado, y eso en el
extranjero lo saben.
Hasta los países latinos solo nos usan como trampolín para llegar a los EU, solo
se quedan aquí por necesidad o porque, aunque no tengan talento, triunfan,
somos malinchistas, se prefiere a los extranjeros altos, rubios, bien parecidos,
para hacerlos cantantes, actores, actrices, a costa de los propios nacionales. ¿Lo
dudas?, solo haz un recuento de los que aparecen frecuentemente en la TV
nacional, y la mayoría son centro y sudamericanos. Así es este México surrealista,
hundido cada vez más en la mediocridad y la ignorancia. Desde su presidenta,
hasta el más humilde mexicano del rincón más apartado.

