LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
1 MAYO 2026.-Lamentablemente, para el gobierno federal en turno, que gobierna en veinticuatro gubernaturas, con el Congreso de la Unión a favor y desde finales del año 2018, modificando la estructura gubernamental a su favor. Esta semana, recibieron oficialmente, lo que algunos sospechábamos, lo que era un secreto a gritos (no solo a voces), lo que Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz, ex candidata presidencial en el 2024, dijo en campaña y que le costó una sanción económica por parte de la autoridad electoral cargada al oficialismo, lo que la mayoría de resentidos sociales y mantenidos con recursos públicos, negaban, aunque la evidencia estuviera a la vista. Hay oscuros e inexpertos personajes del llamado movimiento de la 4T, inmiscuidos en acciones ilícitas, sea como acción u omisión, pero coludidos al fin.
Como primera entrega, llega un paquete de diez impresentables sinaloenses, encabezados por su actual gobernador Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázares, quien pretende ser el sucesor en el cargo, un alcalde y otros siete funcionarios menores, aunque solo los dos primeros tienen fuero político, acusados por nexos con una organización delictiva, de esas que el gobierno estadunidense etiquetó como terroristas.
Se sabe, y bien, que el gobierno de los Estados Unidos primero investiga, reúne hasta la mínima evidencia y después pide a los gobiernos respectivos que hagan lo conducente para enjuiciar o en su caso extraditar a los implicados. No solo se avienta como el Borras, a lo pendejo, si no que tiene los pelos de la burra en la mano, antes de cometer una pifia, falla, quedando en evidencia internacional. Así que, como dice la filosofía popular, “…cuando esa víbora pica, no hay remedio en la botica…”, por lo que no hay manera de que, tarde o temprano, esos individuos no lleguen al país del norte, en calidad de lo que están acusados. No dudo que más de uno, se dará a la fuga, pero de que lo encuentran, lo encuentran. Lo que solo retrasará el procedimiento y certificará su culpabilidad.
Por supuesto que la presidenta en turno haga, como lo está haciendo, una defensa férrea, para no soltarlos, porque, en primer lugar, llegaron al poder usando el nombre y ex cargo del malogrado Genaro García Luna, hoy preso y sentenciado en nuestro país vecino, así que no les conviene aceptar y reconocer que ellos son lo mismo y hasta peores, porque al citado lo detuvieron cuando ya había culminado su encargo, en cambio los mencionados están en funciones. Eso, es peor. Criticar una cosa para terminar haciendo lo mismo y mal, porque los cacharon durante su encomienda política.
Además de que, con esto, y los que aun faltan, se les cae su discurso de la honestidad, porque no la tienen. Esto le viene al país, como anillo al dedo, parafraseando al oriundo de Macuspana, porque el próximo año, se viene una enorme elección interna, cambio de los quinientos diputados federales, diecisiete elecciones para gubernaturas, varios congresos locales y muchas presidencias municipales. No cabe duda que el karma existe. Escupir para arriba, nunca es una buena opción. Y en la política, menos.
Así que ahora es tiempo de que la oposición se reagrupe, aparezca y hagan una gran alianza con los ciudadanos que han sido víctimas de ese movimiento, es tiempo de resurgir como país, dejando la apatía atrás, buscando el beneficio colectivo de todos, no solo de un grupo de vivales, como en la actualidad. Los enfermos y familiares que se quejan de la falta de atención y de medicamentos, los productores, transportistas, jubilados, pensionados, empresarios, emprendedores, comerciantes, etcétera. Hay muchas heridas abiertas en cada rincón de este país. Es tiempo de sanarlas, usando el voto para que las cosas cambien.
Además de que, seguramente, solo les prestaron el poder dos sexenios (2018-2030), como al PAN (2000-2012), por eso es que están cometiendo enormes pifias en muchos lugares, para que sus seguidores, aunque reciban limosnas de dinero público, se vayan decepcionando y giren su vista a otro lado. Por eso la farsa de la reforma electoral, donde los partidos aliados al oficialismo, PT y Verde, se opusieron a la eliminación de los legisladores plurinominales. Eso fue un plan debidamente premeditado concienzudamente jugando al bueno y el malo, cuando en realidad son lo mismo. Saben que es una de las maneras de ir debilitando un partido que muchos creían invencible.
Lo mismo se creyó cuando Acción Nacional llegó al poder, que iban a estar ahí, mínimo un cuarto de siglo y no fue así. Que el PRI ya estaba muerto y tampoco, ahí sigue vivito y coleando, esperando su retorno al poder. Son los ideólogos, los que lo prestan para darle a los ciudadanos una idea de democracia. Además de que, si revisamos minuciosamente, los cotos de poder guindas, los principales espacios están ocupados por los mismos que ya han estado con otra camiseta, a eso, amable lector, se le llama sistema político. La misma gata, pero revolcada, aunque la gente común, si les crea que han cambiado. Y es cierto, cambiaron de colores, pero jamás de artimañas.
Las posiciones plurinominales, que no son otra cosa que prebendas partidistas, los ocupan los dirigentes en turno para ellos y sus más cercanos alfiles, por lo tanto, difícilmente alguien los eliminará. Son sueños guajiros de algunas mentes trastornadas por el uso frecuente de sustancias prohibidas y otras tantas débiles de nacimiento, pero que sirven para mantener entretenido al pueblo, con estupideces que a nadie le importan, pero olvidándose de temas que son necesarios. Así es la política. Dice un comediante que los ciudadanos comunes, normales debemos caminar de lado, porque si vamos delante de los políticos nos cogen y si vamos detrás de ellos, nos cagan y viéndolo fríamente, eso hacen con el pueblo. Pero pocos, muy pocos lo entendemos. La mayoría, aunque lo sientan, lo sufran siguen aferrados a su partido y a la fauna que los representa. Así que hay que esperar en que termina la telenovela de los señores inculpados. Ojalá sea para bien del pueblo de México. Ellos saben, tienen $ y pueden defenderse. ¡Ánimo!

