7 ENERO 2026.-
Además de regalarnos “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”, Juan Rulfo recorrió México con una cámara en mano.
Sus fotografías —pueblos silenciosos, volcanes, calles vacías, rostros que miran al horizonte— guardan la misma atmósfera que sus relatos: el tiempo suspendido, la memoria y el polvo del llano.
En cada encuadre, Rulfo no solo retrató paisajes: capturó la soledad, la dignidad y la belleza austera de un país que rara vez se observa con tanta profundidad. A 40 años de su muerte, te contamos más sobre esta faceta de su vida.
COMUNICADO

