Daniel Márquez Melgoza ANALISTA
26 MAYO 2024.-Han pasado 35 años desde que el Partido Revolucionario Institucional, PRI, sufrió una debacle electoral en Pátzcuaro, como cabecera de distrito electoral y como municipio. Fue en 1989. Perdió primero la elección para diputados locales y a fin de año perdió por primera vez en su historia la presidencia municipal.
Tengo el orgullo y el honor de haber contribuido a esa primera e histórica derrota del PRI en el distrito electoral con cabecera en Pátzcuaro. Fui representante del Partido Mexicano Socialista (PMS) ante el Comité Distrital Electoral, cuando se calificó la elección de diputados locales, cuyo candidato fue el contador Moisés Hernández Paque (q.e.p.d.).
Ahora que la candidata del PRI a la presidencia municipal, Samatha Flores Adame, utiliza el lema IMPLACABLES POR PÁTZCUARO, me hizo recordar cómo en ese 1989 fui IMPLACABLE contra su partido, que estaba preparado para cometer el fraude electoral a que estaba acostumbrado desde aquellos lejanos tiempos. Sólo tuve que aplicarle al PRI el recetario de causales de nulidad de casillas que su representante había invocado para nulificar casillas de la oposición, la cual yo representaba ahí (la oposición panista de aquellos años era muy marginal). Apenas me di cuenta del filón de posibilidades que me ofreció el representante priista para defender nuestros votos, no hubo quién me detuviera. Fui IMPLACABLE. No recuerdo de quién fue el comentario, si del presidente del comité distrital o del secretario, ambos de filiación priista, que inconscientemente delataban de qué lado estaba el “árbitro” electoral: “Ya déjanos una, Daniel”.
En esa actitud IMPLACABLE de mi parte, también mis compañeros de partido ahí presentes: el candidato a diputado, Moisés Hernández Paque y el dr. Víctor Corona, representante general, autorizados para permanecer en el comité distrital durante la calificación, me miraban y con gestos me decían, ya bájale, Daniel, con lo que llevamos ya salen las cuentas, ya ganamos, párale por favor. Pero yo no hacía caso a unos ni a otros, IMPLACABLE seguía dando la pelea con causales de nulidad y otras, para defender los más votos que se pudiera.
Pero volvamos al tiempo actual. Desde que emergió MORENA en 2014 e hizo presencia electoral en 2015, ha sido IMPLACABLE en hacer menos a su histórico rival, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Uno a uno, MORENA le ha ido arrebatando al PRI territorios electorales en estados de la República; a tal grado ha sido IMPLACABLE MORENA con el PRI, que hoy en día éste sólo ha podido conservar dos gobiernos, los de Durango y Coahuila. Así, hoy por hoy, en cambio, MORENA y sus aliados tienen presencia en 23 de 32 entidades de la República; la mancha guinda se ha extendido a la mayor parte del mapa nacional. Sólo le disputan territorio, el PAN en cinco estados: Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Querétaro, Yucatán; el PRI en dos: Durango y Coahuila; y Movimiento Ciudadano también en dos: Nuevo León y Jalisco.
Están en disputa en el actual proceso electoral los gobiernos de Veracruz, Yucatán, Guanajuato, Morelos, Tabasco, Chiapas, Jalisco, Puebla y Ciudad de México. En estos comicios MORENA volverá a ser IMPLACABLE con sus rivales electorales, con lo cual el gobierno de la 4T se extenderá a casi a todo el territorio nacional. Según encuestas, se da por un hecho que en el actual proceso electoral MORENA gane IMPLACABLE las elecciones en cinco estados: Chiapas, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Veracruz y Tabasco. MORENA también está dando una IMPLACABLE pelea en Yucatán y Guanajuato, con el PAN; y en Jalisco, con el MC.
A sus 95 años de vida pública, el PRI es un partido viejo, achacoso y cansado; y corrupto, y por ello repudiado por los mexicanos: más del 50 por ciento de los mexicanos ha dicho que no volvería a votar por el PRI. Desde 2019 este partido ha tenido la desgracia de tener la peor dirigencia nacional de que se tenga memoria: la de Alejandro Moreno Cárdenas, alias ALITO, que él solito con sus cómplices ha visto perder la mayoría de los gobiernos estatales. Pero lejos de llenarse de pena y vergüenza por llevar a la extinción a su partido, por el contrario se ha aferrado al liderazgo, provocando la salida de militantes importantes que podrían retomar el camino de reconstrucción del tricolor. Pero han salido derrotados frente a las habilidades aprendidas para engañar, traicionar, corromper, ofender, burlar, etcétera, en las que Alito ha resultado ser todo un maestro.
Ése es el partido, el PRI, que cobija las inquietudes políticas de Samantha Flores Adame, en su empeño de conquistar el poder municipal de Pátzcuaro. Pero ante la debilidad de los partidos de oposición, éstos se vieron obligados a organizarse a nivel nacional bajo la coalición Fuerza y Corazón por México, con el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Pero no se vaya a creer que esta suma de partidos signifique una suma de virtudes, sino todo lo contrario, pues todos llegan con tremenda cola de vicios de corrupción de diversa índole, razón por la cual la candidata a la presidencia de la República, Xóchitl Gálvez, desde su arranque como candidata a la presidencia de la República quedó situada en un lejano segundo lugar, frente a la candidata de la coalición Sigamos Haciendo Historia, Claudia Seinbaum Pardo, por MORENA, con los partidos aliados Verde Ecologista y Partido del Trabajo.
Con esta carta de presentación, los candidatos de Fuerza y Corazón por México, empezando por la candidata presidencial para abajo, prefieren ocultar las marcas de corrupción de donde vienen: las del PRI, PAN y PRD. Si los ciudadanos son observadores, verán que en la propaganda de Samantha Flores el nombre de los partidos que la patrocinan sólo se pueden leer casi con lupa; entre menos aparezcan los nombres de los partidos de la coalición piensan que el elector a la hora de votar se fijará más en la persona que en los partidos desprestigiados por su cauda de corrupciones.
Por el contrario, MORENA es una marca ganadora, a la que muchos políticos se han venido sumando; y con el Verde y el partido del Trabajo, en la coalición Sigamos Haciendo Historia, la fórmula refuerza su poder triunfador. Por ello, es difícil que los electores en esta trascendental batalla electoral que culmina el 2 de junio por la Cuarta Transformación, opten por candidatos y partidos perdedores.
Por todo lo anterior, no creo que en el municipio de Pátzcuaro los ciudadanos se atrevan a optar por dar respiración artificial al PRI, partido que en algunos estados y municipios de la República se llegará al extremo de hacerlo perder el registro.
Siendo congruente con la batalla que inicié en 1989 contra el PRI, en la que actué IMPLACABLE, no podría ser menos que ahora, 35 años después, desear que la mayoría de los ciudadanos del municipio de Pátzcuaro se propongan votar por el PLAN C propuesto por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO); es decir, votar por MORENA para todos los puestos de representación popular en disputa: Presidencia de la República, senadores, diputados federales y estatales, presidencias municipales. Es el tiempo de ser IMPLACABLES para que continúe la Cuarta Transformación.