LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
26 JUNIO 2026.-Durante mi reciente visita a una ciudad de uno de los cincuenta estados del país del norte, E. U., esta es mi percepción y observación, como ha sido en otros viajes realizados.
Houston es la ciudad más poblada del estado de Texas y la cuarta del país. Es la quinta área metropolitana más poblada de los Estados Unidos.
A mediados del siglo XX se convirtió en la base del Texas Medical Center, la mayor concentración de instituciones de investigación y de salud del mundo, y del Centro Espacial Lyndon B. Johnson de la NASA, donde se sitúa el centro de control de misión.
Considerada como una ciudad global beta, la economía de Houston posee una amplia base industrial en la energía, manufacturación, aeronáutica, transporte, salud y un importante centro para la creación de equipos petrolíferos; solo Nueva York posee más sedes de empresas Fortune 500 en los límites de su ciudad. El puerto de Houston se sitúa como el primero de los Estados Unidos en tonelaje manejado en aguas internacionales y el segundo en tonelaje total de carga manejada.
Cuenta con dos aeropuertos, uno para viajes intercontinentales clase B con cinco terminales (A, B, C, D y E) y otro para internos, cuenta con el periódico Houston Chronicle, el noveno de mayor circulación del país, en el área deportiva tiene equipos profesionales en los distintos y principales deportes del país, varias universidades, innumerables parques, zoológico, y toda la infraestructura necesaria de una ciudad tan importante.
Territorialmente es extenso, calles amplias, cuadras o manzanas más grandes que las mexicanas, cuenta con ciclovías amplias y bien trazadas. El transporte cuesta un dólar veinticinco centavos, sea autobús o metro, incluso desde el aeropuerto a la ciudad, aunque para ese traslado también hay el servicio de primera que cuesta cuatro cincuenta dólares. Ambos son cómodos. Los taxis, por supuesto que cobran más. Debido a la extensión territorial, las distancias son largas y tardadas, por lo que se debe salir con tiempo para no llegar tarde a cualquier destino. Al ingresar el mapa de la ciudad en el teléfono móvil, en automático aparece nuestra ubicación, se coloca la dirección a donde se pretende ir y nos indica en que calle tomar la ruta y en cuanto tiempo va a pasar el camión. Aunque no es tan exacto, puede variar uno o dos minutos más, si se puede uno mover con tranquilidad y comodidad. Se puede pagar en efectivo, pero tiene que ser exacto porque no entrega cambio, o con una tarjeta prepagada de movilidad como en la CDMX o bancaria, pero no acepta cualquiera. Se reserva el derecho de admisión. Jajaja.
También se puede obtener un boleto por horas, que cuesta tres dólares y ahí se puede uno mover las veces necesarias durante el tiempo marcado. El transporte funciona día y noche, no hay problema de horario, solo que entre más tarde es, más tiempo tarda en pasar. Los pasajeros del transporte público, llámese camión, son mayoritariamente de raza negra, y como en Texas está legalizada la marihuana, es muy común, subirse y recibir el hornazo de la droga, porque ahí van fumándose su porro, por igual puede uno encontrarse hombres o mujeres, aunque son mayoría los varones adictos.
También al ir viajando, puede uno observar en las calles a sujetos perdidos, zombis por el abuso de esa y posiblemente otras sustancias tóxicas. Al igual, tanto en los camiones como afuera, es muy frecuente y común encontrarse a mujeres, otra vez, negras, ejerciendo la prostitución, eso es fácil de detectar, por la manera tan provocativa de vestir. Porque obviamente, hay mujeres que solo se transportan, pero otras no. Si no que andan buscando acción y unos dólares, seguramente para adquirir más droga. Tristemente así es.
Asimismo, es posible encontrar a indigentes, hombres y mujeres, durmiendo debajo de los puentes viales, acompañados de alguna mascota, perros mayoritariamente, aunque no se meten, ni arriba, ni abajo con la gente, respetan, así anden bien pasados. ¿En qué consiste eso?
Como ya escribí líneas arriba, las casas son con terrenos amplios, sin mayor seguridad, afuera del centro de la ciudad, están construidas de material sencillo, madera, tablaroca, incluso materiales reciclados que semejan plástico, etcétera, algunas casas cuentan con cercas perimetrales de iguales materiales simples, pero otras ni a eso llegan, por supuesto que tampoco cuentan las puertas y ventanas con protecciones de metal, como en nuestro país, lo que hace suponer que son raros y escasos los robos a casa habitación, de lo contrario ya estuvieran más protegidas. Y no es así.
A pesar de que haya tanta droga circulando por las calles, además de miles de mexicanos residiendo allá, no cambia la forma de vivir. ¿Por qué será? ¿Qué le hace falta al mexicano para ser mayoritariamente honesto? Leyes que sí se aplican, cultura, educación, idiosincrasia, ¿qué? Porque nuestro país,es tan inseguro, porque abunda la gente transa, ladrona, abusiva, la que está esperando el menor descuido de los demás para agarrar lo ajeno, porque no hay valores positivos en México, que hace falta.
Un terreno, pero de verdad, no de cinco por quince como aquí, se venden entre treinta y cuarenta mil dólares, es decir arriba del medio millón y menos de setecientos mil pesos, un precio módico para alguien interesado en invertir allá y con ganas de mejorar económicamente. ¿No crees? En México, en las ciudades importantes, los terrenos pequeños cuestan el doble o triple de eso y no hay comparación.
Los contras de Houston. Se pierde mucho tiempo en los traslados, allá el auto no es un lujo, es una necesidad, de lo contrario no se puede hacer nada durante el día a día. No hay tiendas como acá, no se puede adquirir un agua o refresco con facilidad, solo en las grandes cadenas de tiendas de autoservicio, como Walmart o en los restaurantes, donde por supuesto son más caros. Además de la ausencia de comida sencilla y económica, por lo que ahí está un área de oportunidad, para un inversionista con ganas, adquirir un terreno, construir la casa y junto un espacio comercial para colocar una tienda, miscelánea o minisúper, donde se venda de todo un poco, principalmente alimentos básicos (tacos, sándwiches, tortas, etc.) y aguas, café, jugos y refrescos, augurándose un negocio exitoso.
Sin mucha inversión, porque se puede iniciar con poco y sin la mejor construcción y seguir construyendo conforme a lo que se vaya ganando. Pero para un mexicano pobre, con deudas de por vida y creciendo, hablarles de tres o cuatro millones pesos de inversión es demasiado; pocos, muy pocos lo pueden hacer y se pueden animar a cambiar de país, de aires, de residencia, solos o con familia y aventurarse a vivir mejor. Es la triste realidad nacional.

