LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
9 AGOSTO 2026.-Desde niño he sido un férreo defensor del sexo masculino, porque es triste observar cómo son denigrados, humillados y vapuleados muchos hombres, la mayoría por su propio gusto, porque quizás nadie les ha dado las herramientas necesarias para valorarse como hombres, como seres humanos. No soy misógino, ni machista ni ningún otro adjetivo que utilizan muchas mujeres para ofender, queriéndose justificar del maltrato que ocasionan a los hombres; simplemente fui engendrado y criado por una mujer de valor, que me enseñó el respeto entre ambos sexos.
Jamás ofendió a mi padre delante de nosotros, pese a que como cualquier matrimonio, tuvieron sus desavenencias, sus disgustos, sus altercados, al contrario, siempre nos enseñó a los tres hijos hombres a valorar el esfuerzo que nuestro padre hacía para llevar el mejor pan que su esfuerzo le alcanzaba, a nuestro hogar; tanto en las mañanas como en las noches, lo despedía y recibía con su comida caliente, recién hecha, al igual que a nosotros, jamás fuimos a la escuela sin desayunar, mucho menos nos fuimos a dormir con la barriga vacía, algo sencillo pero siempre había comida en nuestra casa, jamás nos faltó de comer. Lo más frecuente que bebíamos era el chocolate Moctezuma hecho con agua, la bebida de los dioses. Después supe que así es mejor tomarlo, porque agarramos más energía durante el día, además de que el chocolate es recomendable para el aprendizaje. A veces la ignorancia mezclada con el amor, da buenos resultados. Los que me conocen, lo saben.
Así que no pueden tacharme de adolorido o algo por el estilo, porque también encontré una mujer, mi esposa, muy parecida a mi madre, que me ama realmente por lo que soy, no por lo que pueda tener, así ha sido siempre, desde las vacas flacas, y hoy con vacas robustas. Hasta el día de hoy de mi vida, no sé lo que es salir de mi casa sin comida en mi cuerpo, lo primero que hago es desayunar delicioso y caliente, lo que mi pareja a diario me prepara. Estemos un poco distanciados o no, como es normal, es igual, los alimentos se sirven en el horario correcto y no veo malas caras, mucho menos escucho comentarios agresivos hacia mí, ni viceversa. Eso, amable lector, es una verdadera mujer de valor. Porque los pleitos se van escaseando, porque no duran mucho. Viviendo así, ¿quién quiere discutir? Solo los enfermos y débiles mentales.
En cambio, al salir a la calle, desde antes y ahora, lo primero que encuentro o escucho, son peleas, agresiones y majaderías que, sobre todo las mujeres, lanzan a sus parejas, sean novios, amantes o esposos, quejas en los lugares de trabajo, en el transporte público, en la calle misma, mientras voy andando, de hombres que permiten eso y más, porque ellos tienen el remedio en sus manos, pero no lo saben o no se atreven a hacerlo, por temor a quedarse solos. Irónico, porque aunque estén viviendo con alguien, en realidad están solos, porque solo son usados para lo que ellas quieren, pero cuando necesitan un abrazo, una palabra de aliento, estar en silencio, es lo que menos reciben, porque un día si y al otro también, lo que hacen la mayoría de damiselas, es pelear, discutir, reprochar, el motivo principal, el dinero, nunca les alcanza, no se saben administrar y eso que hipócritamente, se les hace creer que son mejores administradoras que el hombre, eso es completamente falso.
El dinero es el principal pretexto para discutir en pareja. En parte, ambos tienen razón, porque hay hombres que no están preparados para tener familia, sin embargo, la hormona les gana y la tienen, pero ahí la culpable es la mujer, porque seguramente alguien en su casa paterna le hizo ver lo que pasaría con ella, viviendo con X o Y hombre, pero no hizo caso y ahí están las consecuencias, pero ya toda la culpa solo es del hombre. Otros, porque les entregan todo lo que ganan a la mujer con la que viven, sin pedirles cuentas de lo que hacen y gastan, eso está mal, es un enorme error, porque la filosofía popular señala, a las mujeres, ni todo el amor, ni todo el dinero, es verdad, porque cualquier cantidad se les hace agua en las manos.
Ambas formas y otras más, son por inmadurez de uno o ambos. Esas relaciones están destinadas al fracaso, lo que propicia parejas disfuncionales que terminan y después encuentran otra y otro y así pasan el resto de sus vidas, rodando de allá para acá, como decía José José. Eso, inteligente lector, ni para uno ni para otra, es vida, solo es pasar los años de vida, sin tener un futuro, ni un objetivo claro en su triste existencia. Y así viven la mayoría, incluso los que, pese a todo, siguen viviendo juntos. Ellas por que no quieren salir a trabajar a la edad que tengan, se sienten incapacitadas, flojera le llamo, pese a discutir, saben que son dependientes de un hombre. Triste realidad.
Lo que ahora quiero es concientizar a los jóvenes solteros aun, para que no repitan los patrones de sus padres, que es difícil evitarlo, porque ya en la actualidad, desde el noviazgo, las mujeres les exigen dinero, sea en efectivo o mediante manipulación transformado en ropa, cosas, obsequios de todo tipo, pero no es el único al que le sacan eso, ahora el sexo se ha vuelto una moneda de cambio, “decente”, dicen muchas, porque ahora ya no reconocen que es prostitución, meterse con un hombre para obtener dinero, a veces disfrazado de apoyo, a cambio de sexo. A secas, porque ya están automatizadas a no sentir nada, solo por obtener sus anhelos.
No importa cuál sea su situación, si están solas o viviendo con alguien, es por igual, si alguien les ofrece dinero, no dudan en aceptarlo a cambio de su cuerpo. Ahí es donde tienen que poner las antenas los jóvenes de hoy, porque son banderas rojas, cuando se manejan solo por el interés monetario. Si exigen desde el noviazgo, conforme avance la relación, la situación será peor, es falso que van a cambiar por amor, por ellos, no cambiarán, al contrario, se irán poniendo peor y terminarán engañados o separados. Cuando algo comienza mal, termina peor. No se hagan como tío Lolo.
Esa es la verdad actual de las mujeres, están buscando al mejor postor, y eso es bueno, es justo, lo que no lo es es que caigan con cualquiera y después le estén reprochando su pobreza todo el tiempo, peor aún que los engañen con otros, porque las mujeres siguen teniendo contacto con los ex y no solo eso, siguen metiéndose íntimamente con ellos, tengan hijos ambos o no, eso es clásico que hagan, peor aun cuando reciben pensión alimenticia de ellos. ¿Lo dudas? Analízalo y verás.
Y si ahora desde que se empiezan a conocer, por dinero se entregan al chico, imagínate de lo que son capaces. Es mejor salir corriendo antes de que las cosas empeoren, si eres joven, date cuenta, si eres padre, habla con tus hijos y fríamente muestrales el panorama de lo que pueden llegar a vivir. Que no se emocionen con la primera vagina conocida, hay más, y puede que alguna sea de una verdadera mujer de valor. No se desesperen, abundan y si pueden hacer dinero, hasta tendrán para elegir la que gusten. ¡Ánimo! Es hora de despertar hombres.

