Defender a la nación de la rapiña y ambición desmedida que hemos vivido y sufrido los mexicanos en los últimos 30 años, sólo es posible de forma práctica pasando de la palabra a la acción de manera organizada. Intereses poderosos se aprestan a continuar con la política entreguista y antipatriótica que ha caracterizado al régimen neoliberal.
La encarnación de la soberanía económica y política se muestra a profundidad en el petróleo en virtud de consideraciones históricas, sociales, económicas, que, conjuntamente, le dan viabilidad a México como nación. Por ello, es indispensable conjuntar esfuerzos y voluntades para impedir que el crudo mexicano caiga en manos de grupos privados.La razón principal que esgrimen nuestros gobernantes neoliberales para entregar este recurso –la misma que argumentaron para privatizar entidades públicas a granel- es que la iniciativa privada es más eficiente que la empresa pública. La realidad nos ha mostrado una y otra vez que esto es un mito que esconde la verdadera causa de la ola privatizadora en nuestro país: continuar favoreciendo a una clase política y económica en perjuicio del interés general de la población.
El mito privatizador que han enarbolado los gobiernos del PRIAN descansa en una supuesta eficiencia, en las falacias modernizantes, en la inyección de recursos para impulsar el desarrollo social y económico que propicie la generación de empleos; la realidad es distinta al paradigma neoliberal, ya que la privatización de las empresas públicas no ha generado los empleos y el desarrollo prometido.
El país no crece en promedio en los últimos 20 años más allá del 2% anual, cuando países como Ecuador crecen al 5%; por tanto, el rezago en materia de creación de empleos se ha vuelto un problema social de consecuencias funestas para el grueso de la población mexicana.
Además, en múltiples ocasiones el mismo gobierno ha salido a rescatar a la iniciativa privada con cargo al erario público. Por ejemplo, el FOBAPROA (o rescate bancario) y el rescate carretero –no obstante, seguimos pagando cuotas de las más caras del mundo por transitar por las autopistas-.
Por ello, MORENA decidió echar andar un plan de acción en defensa del petróleo y la economía popular el pasado 5 de febrero, día de la Constitución. Su consejo nacional votó a favor de emprender desde ahora la defensa del petróleo, tomando en cuenta que las señales del PRI y el gobierno son más que claras en su intención de privatizar y entregar este recurso a manos privadas. Así, se diseñó un plan de acción que comprende tres grandes procesos, a saber: 1. Información y difusión 2. Organización para la acción y 3. Movilización.
Las tareas de información y difusión comprenden iniciar la campaña “El petróleo es de todos”; la difusión masiva del primer volante informativo; la impresión de la historieta del caricaturista “El Fisgón” sobre la privatización del petróleo y el aumento al IVA; dedicar un número de Regeneración al tema en cuestión; y organizar foros dirigidos a empresarios, comerciantes, transportistas, profesionistas, académicos, trabajadores, clases medias, asociaciones religiosas, organizaciones no gubernamentales, etcétera.
En tanto, las labores organizativas estarán a cargo del CEN de MORENA, instancia que asumirá la dirección general del movimiento, auxiliada por dos importantes comisiones: la comisión de legisladores con la finalidad de dar la batalla desde el Congreso de la Unión y hacia la sociedad, y la comisión de expertos, que tendrá la encomienda de organizar foros, elaborar documentos, proyectos y propuestas sobre el particular.
Asimismo, a partir de los comités de MORENA se constituirán brigadas para la defensa del petróleo y de la economía popular. Se invitará a los integrantes del Consejo Consultivo del movimiento – que son expertos en cuestiones energéticas- a participar como conferencistas en las asambleas a nivel municipal para la elección de los comités ejecutivos municipales. Así también, se colocarán módulos de afiliación en las plazas públicas donde, al mismo tiempo, se entregará la información pertinente. La idea es que cada afiliado se sume a esta campaña.
Esta campaña permitirá dejar más en claro las razones para afiliarse a MORENA y a participar en sus asambleas, lo que posibilitará ensanchar el movimiento en defensa del petróleo y la economía popular.
De igual modo, cabe señalar que las habrá varias movilizaciones, la cuales iniciaron el pasado 10 de febrero con el arranque de la campaña de difusión masiva mediante asambleas y reparto de propaganda en las plazas públicas municipales de todo el país; el 8 de marzo se movilizarán las mujeres en contra el IVA en alimentos, medicinas, libros, educación y transporte público, y del incremento en el precio del gas, los cobros excesivos de luz y la privatización de PEMEX.
El 18 de marzo se han programado movilizaciones en las 32 capitales de las entidades federativas. En el mes de junio, se llevará a cabo una caravana nacional que arrancará desde los diversos estados de la República, pasando por las zonas petroleras para arribar a la Ciudad de México. Para julio se programó la primera gran movilización nacional en el Zócalo capitalino a la que se espera acudan numerosos ciudadanos y ciudadanas provenientes de todo el país. En ese acto se tomarán las decisiones para la siguiente etapa de lucha contra la intentona de privatizar el petróleo.
MORENA sostiene que defender el petróleo es defender la economía popular, porque sencillamente la industria petrolera es en estos tiempos -y parece que así seguirá- altamente rentable: extraer un barril de petróleo -aún con la corrupción imperante en PEMEX- es de 10 dólares y se vende en casi 100 dólares; como vemos la ganancia es muy alta, tanto es así que de cada peso del presupuesto nacional 40 centavos provienen del petróleo, por lo que resulta irracional que el gobierno priista de Peña Nieto pretenda transferir esta renta a manos privadas.
Si las ganancias petroleras van a parar a empresas privadas, ¿quién cubrirá el hueco en las finanzas públicas que dejará Pemex? La respuesta es simple: lo pagaremos todos los mexicanos —sectores populares y clases medias— por medio del incremento de impuestos, sobre todo del IVA que se cobraría a alimentos, medicinas, libros, educación, transporte; además, aumentarían aún más los precios de las gasolinas, el gas y la luz. Las empresas extranjeras que pretenden quedarse con el negocio que significa el petróleo cobrarán a precios internacionales sus derivados como la gasolina, gas y combustóleo básico que requieren las plantas termoeléctricas que generan electricidad.
Esta lucha, sin duda, será larga, pero iremos hasta donde el pueblo y la nación la respalden. El llamado sigue siendo a que nos mantengamos informados y activos en este tema de trascendencia nacional e individual para todas las familias mexicanas
“Gobierno o individuo que entrega los recursos naturales a empresas extranjeras, traiciona a la patria” Gral. Lázaro Cárdenas del Río.
*Secretario de Cooperativismo, Economía Solidaria, Movimientos Sociales y Civiles del CEN de MORENA.