22 febrero, 2026
ROTATIVO DIGITAL

El país que jamás seremos…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES     ANALISTA

22 feb. 2026.-México es un país pobre, no cabe duda alguna, y quien lo niegue, simple y sencillamente miente, se miente como es costumbre y pretende esconder la realidad diaria que vivimos y vemos vivir a los demás.

Las señales son muy claras, el país es pobre en muchas áreas, sobretodo en las principales: mentalidad, economía, educación, cultura, valores morales, política, etcétera.

Todo está confabulado para que así sea y no hay la mínima capacidad necesaria para revertir eso, ambos extremos funcionan de igual forma. Porque no hay nadie que solo venda o que solo compre, no hay quien trabaje y quien no, salvo deshonrosas excepciones, etc.

En cuanto a los servicios, los públicos que recibimos, son de pésima calidad, malhechos, se quedan sin concluir, y lo podemos ver, aunque como así es y ha sido, ya no nos asombra, (calles, banquetas, drenaje y alcantarillado, etc.), hasta que ocurre algo de distintas consecuencias y nos afecte, ahí sí se grita y patalea, aunque no en las instancias y con la intensidad correctas, por lo que rápidamente todo queda sepultado en el olvido y la ignominia.

Porque aparte de todo, los mexicanos somos cobardes, miedosos e ignorantes, todo lo justificamos cuando no nos afecta y cuando estamos del lado incorrecto, suplicamos porque se nos atienda, se resuelva y se haga justicia. Pero como se dice siempre, son casos aislados, que no provocan modificación alguna. Hace falta unión, unidad y fortaleza para defendernos, pero eso jamás se logrará. Porque también somos holgazanes, apáticos, intolerantes, vivimos con/de prisa como la estupidez y de corta memoria.

Y los servicios privados tampoco son mejores, es la misma chingadera, pésimos, intermitentes y aunque ahí el pago es individual y sin obligación, sino por gusto de hacerlo por tenerlos y otros por necesidad, pero ni eso les da el valor suficiente para defenderse de los proveedores y prestadores de servicios. Por lo que vivimos esclavizados siendo rehenes de los imbéciles que los tienen consignados, asignados.

Con la modificación y transformación de la TV analógica que existía antes, pero que llegaba mejor la señal a nuestros hogares, a la TV digital la que presuntamente sería mejor, seguimos peor, los que no queremos realizar pagos externos innecesarios, por uno hora diaria o dos que la sintonizamos, seguimos sufriendo la desaparición de los canales justo en el momento en el que la podemos mirar, pareciera que hasta lo hacen a propósito que se pierde la señal, en las noches y los fines de semana, que son los espacios donde más puede la gente sentarse a ver ciertos programas, principalmente deportivos, esto seguramente para que la gente siga pagando por servicios extras, como cable, plataformas digitales, y tanto que ahora existe.

De las tres cadenas nacionales de TV que existen, Televisa, Imagen TV y TV Azteca, la que tiene mejor recepción, la que se ven sus cuatro canales (1, 1.2, 7.1 y 7.2), incluso sin antena aérea, es la última, TV Azteca. Las otras dos, que curiosamente son de la misma familia, frecuentemente muestran fallas de señal, aunque la antena no se mueva. ¿Sabotaje? Puede ser, pero si resulta demasiado sospechoso.

La telefonía fija e internet, que van juntos y pegados, también de forma frecuente, se va la señal del internet que es lo que más se utiliza ahora, eso también es provocado por la empresa para contratar, presuntamente, un mejor paquete y por consiguiente más caro, que te aseguro, amable lector, tampoco es garantía de que funcione mejor. La telefonía celular, que ahora es la más usada, también tiene sus fallas frecuentes, además de que, según la modalidad que se elija, como los contratos forzosos por paquetes mensuales, de los que los usuarios se quejan, porque les cobran de más y la otra modalidad de prepago, cada vez duran menos, ahora ya trescientos pesos son para un mes y no se cumple completo, siempre hay quejas de los usuarios, además de que la señal de esa modalidad es intermitente en todos los lugares y espacios. Solo fallas, pagadas. Así vivimos.

La TV por cable pagada también tiene sus quejas frecuentes, así que sea en teoría, “gratuito” un servicio o pagado, el resultado es igual. Es lo malo y el resultado de vivir en un país ligado a la pobreza. Que jamás se acabará porque así está diseñado y cada vez será peor, porque ya lo estamos viendo. Cada día vivimos cosas peores.

Aunado a la pobreza, viene la delincuencia, porque como dije antes, la mayoría de la gente es holgazana y prefiere los atajos a los sacrificios, y ¿la autoridad? Forma parte de eso. Porque cualquier delito común que se denuncia ante las hoy llamadas fiscalías no se resuelve. Se necesita ser familiar de algún político encumbrado o de un poderoso empresario para que ahí si se pongan a hacer su trabajo, encontrando las cosas y a los culpables, según sea el caso, o que por “suerte” algo se haga viral o público, y aparezca en la televisión o las redes sociales, y se resuelva, en apariencia, porque tampoco se resuelve del todo.

Estos individuos, que forman parte de ellas, llámese federal o estatales, están acostumbrados a no hacer nada de provecho, pero cuando llegan denunciantes, por robo o asalto, comienzan a solicitar dinero a la parte ofendida, agraviada, con el pretexto de la austeridad (hoy) republicana, pero es una práctica tan común desde siempre, asimismo, cuando la contraparte es un negocio, pues las ganancias de estos individuos sin valores ni preparación, es mayor, encuentran su mina de oro, y aunque no resuelven el asunto para el afectado, ellos si están exprimiendo a la parte contraria, porque saben quien es. Así operan estos sujetos, sin importar, que sean hombres o mujeres. Si que estamos jodidos mexicanos, porque los que deberían aplicar la ley y defender a los ciudadanos, son los que con una facilidad la violentan a su favor, para sacar provecho económico. ¿Y los superiores? Por supuesto que lo saben, es una red delincuencial de corrupción y raterismo que da terror caer en sus garras. Migajeros ladrones.

Algo parecido ocurre cuando un agente de tránsito o policías municipales en ausencia de estos, detienen un automóvil, sin haber cometido ninguna infracción, solo porque según ellos lo ven sospechoso o porque les avisaron de que se robaron un automóvil de esas características, pero esto solo es para obtener dinero fácil, y pasadas las diez de la noche, son los horarios adecuados para delinquir con placa. No niego que en ocasiones si le atinan, pero la mayoría de casos solo sirve para extorsionar ciudadanos inocentes que tienen la mala fortuna de pasar justo cuando los hambreados esos, van circulando. Así es el país que nos tocó vivir. Donde abundan las injusticias y solo hay resultados cuando les conviene, cuando ya los traen los opositores o la prensa pisándoles los talones, cuando forman parte del sistema político (familiares, amigos o recomendados) de cualquier integrante de la fauna política y sus tres niveles de gobierno. Pero para el ciudadano común, de a pie, jamás hay, ha habido ni habrá justicia.

Así que, inteligente lector, jamás seremos un país mejor, en muchos sentidos, si nos comparamos con las demás naciones, siempre salimos perdiendo. Desafortunadamente no somos un ejemplo a seguir, para nadie, ni para nuestra niñez, que en lugar de que salgan cada día mejores, son unos enfermos, buenos para nada, que a la menor provocación caen en los vicios existentes, se tatúan, se ponen piercings, comienzan a abusar de la voluntad de la gente buena que aun existe y así van escalando hasta cometer acciones ilegales mayores que pueden culminar en delitos de distintas consecuencias.

La educación familiar y escolar está cada día más denigrada, abandonada, a los padres de familia no les importan sus hijos y a los profesores no les interesa que aprendan, que conozcan, ellos son felices cobrando sus quincenas, ya no hay la vocación de antaño, de esos célebres profesores extraordinarios que nos tocó conocer. Así cómo queremos crecer, si no hay la mínima capacidad de lograrlo. Tristemente, así es…