4 abril, 2025
ROTATIVO DIGITAL

EL MUNICIPIO

Es, sin duda, el lugar donde la relación entre pueblo y gobierno es cotidiana y permanente; es donde los reclamos sociales por atender sus demandas y necesidades se hacen realidad; es donde el representante popular o autoridad local vive más nítida e intensamente la responsabilidad de atender de manera eficaz los reclamos sociales.

 

 

De no ser así padece directamente la irritación y el descontento social por la ausencia de respuestas.

Ante los recursos cada vez menores para hacer frente a la demanda social, tiene que hacer uso de toda su imaginación, creatividad y capacidad política para responder y realizar una verdadera acción de gobierno y no ser un simple administrador que, ante las limitaciones de recursos económicos y materiales, se encuentra sin alternativa.

Si se considera que el ámbito municipal es por naturaleza arena de conflictos y que la distribución del poder en las organizaciones nunca es estable, en el sentido de que la diversidad existente genera tensiones constantes; se requiere gobernantes locales, que además de buenos administradores sean buenos políticos; es decir, que cuenten con capacidad de conciliación y negociación en condiciones de respeto, reconocimiento y tolerancia de los diversos actores sociales, que encuentren mecanismos y formas de desarrollo y democratización, aun con pocos recursos económicos.

Por esta razón, los alcaldes y demás funcionarios deben hacerse llegar de información y formación, que contenga, además de tecnología y procedimientos prácticos y viables para la solución de los asuntos municipales, elementos que contribuyan a estimular conductas y métodos que coadyuven a la participación social, al trabajo en equipo y a la democratización municipal, ya que la principal tarea de los gobernantes consiste en saber tomar decisiones y manejar conflictos.

Los tiempos modernos que se viven, obligan a los representantes populares a elevar sus capacidades y nivel de competencia; las sociedades son cada vez más heterogéneas, el nivel de demandas sociales es mayor en cantidad y calidad. El buen gobierno es aquel que tanto atiende las demandas ciudadanas de bienes y servicios como el que abre espacios de expresión y acción ciudadana.

Es importante que los regidores y alcaldes sepan elaborar diagnósticos, hacer planes de trabajo, revisar presupuestos; pero es igual de importante que los gobernantes locales sepan cómo comunicarse con la gente, identificar necesidades, atender conflictos, conducir una asamblea y una negociación, es decir, que los representantes políticos sepan ser buenos gobernantes.

En virtud de lo anterior, se requieren materiales de capacitación que contribuyan a la formación de actitudes y métodos democráticos, basados en una ética del gobernante honesto, responsable, respetuoso, tolerante, flexible y buen servidor público, de un gobernante convencido de que es posible mandar obedeciendo y de que la eficacia, eficiencia y participación ciudadana son elementos que combinan perfectamente. Pero también se necesita que las autoridades tengan la humildad y sobretodo grandeza de mejorar en su actividad política diaria que tienen encomendada, no simplemente haciendo las cosas sin un método y sin dirección lógica, porque eso conlleva a entregar resultados magros a los gobernados.

*Analista político