24 julio, 2024
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El delincuente sexual

Es evidente que no pueden estudiarse ni comprenderse los delitos del tipo sexual, si no se parte de un mínimo de conocimientos sobre lo que significa la sexualidad en la conducta de todo individuo.

La experiencia señala que, así como en las otras formas de criminalidad, en la sexual se encuentran algunos delitos, por ejemplo, conducta de exhibicionismo y algunas conductas de violencia de naturaleza ocasional. Se trata de delitos que pueden ser cometidos por individuos que por su conducta habitual pueden considerarse adaptados, y la dinámica de esa conducta está ligada a una momentánea exaltación erótica que viene a desarrollarse generalmente bajo la influencia de condiciones ambientales particulares, de leves estados de intoxicación (solamente alcohol), de la lectura de impresos pornográficos o películas con contenido erótico sexual, etc.

En la dinámica de las conductas sexuales se encuentran dos elementos de importancia: la particular sexualidad individual y el comportamiento de la víctima.

Para muchos investigadores, cronistas o periodistas en este tipo de conducta se puede observar con mayor amplitud la actuación de la víctima, como valor determinante de la conducta delictiva.

Algunas de estas conductas delictivas son:

Violación. Es la relación sexual impuesta y consumada con violencia, en la cual la víctima es forzada a realizarla. Por lo general este tipo se delitos se dan más en las zonas rurales o urbanas pequeñas.

Las modalidades de la conducta de violación varían mucho, según el agresor y las circunstancias que lo rodean. En ocasiones se trata de la llamada violación clásica: conducta primitivamente agresiva. Existen violaciones particularmente sádicas. En estos casos el estudio de la conducta revela que la satisfacción ha sido producida por la experiencia de la agresión violenta y sádica sobre el cuerpo de la víctima que por la significación genital de la conducta, algunos individuos se complacen sin llegar a la violación en herir a la mujer, golpearla o incluso, matarla.

Es homicidio es a veces expresión de una sexualidad anómala, ya que sólo a través de él consiguen el orgasmo ciertos individuos. Hay que distinguir este homicidio del perpetrado durante La violación y que está dirigido a vencer la resistencia de la víctima o impedir que llame la atención. Como son los casos de los homicidios de pequeños menores de edad.

Entre las denuncias que llegan a la policía y cuyos casos conocemos por los medios de comunicación, y las sentencias que realmente se dictan existe una amplia diferencia numérica. Esta llamativa discrepancia descansa en las considerables dificultades de esclarecimiento al problema de si la víctima ha opuesto realmente una verdadera resistencia.

En otros casos la denuncia de la víctima está motivada por el rechazo y el abandono del seductor. También se observan denuncias presentadas por mujeres histéricas.

Normalmente este tipo de individuos que las cometen solo pueden superar su vivencia de sentimientos de inferioridad violando hasta a su pareja, otros deben agredir sexualmente a la mujer de otros individuos, incluso, sin conocerlas.

Asimismo, un dato significativo en los aspectos de personalidad de los violadores, es la marcada identificación homosexual que presentan, principalmente en la conducta de violación tumultuaria o por grupos.

Incesto. Es la relación sexual entre parientes consanguíneos (es decir, de sangre). Las madres son las principales culpables, por alejar de su lado a las hijas, incluso hasta dejarlas abandonadas con el padre y éstas ante la necesidad de afecto y cariño se refugian en el padre, a tal grado que llegan a cometer este acto.

Los padres incestuosos, generalmente, han pertenecido a familias numerosas o incluso, han pasado por instituciones de menores, su nivel intelectual es muy bajo, su actividad no es técnica, realizan tareas de campo, sin embargo sus relaciones interpersonales son estables.

Asimismo, la ingesta de alcohol, la falta de actividad sexual con la esposa, por enfermedad, por estar ya grande, ya no le agrada al marido, etcétera, sumado a lo anterior deviene en esa conducta, afortunadamente, ya menos común, por la apertura que hoy en día existe, pero que sigue dándose.

Este delito está muchas veces relacionado con el infanticidio. Porque cuando la hija se embaraza y tiene un bebe, el padre lo mata para ocultar la relación. Aunque actualmente es más frecuente que los padres se hagan cargo registrándolo a su nombre, del hijo, de la hija para librarlas del escarnio público por salir embarazada y abandonada.

El incesto madre-hijo es más raro de encontrar, así como el de hermano-hermana, aunque muchas veces este sea disimulado.

No cabe duda que los seres humanos estamos llenos de patologías que derivan muchas veces en delitos graves, y si uno observa a las personas no se imagina lo que ocurre en su cabeza, como dicen, cada cabeza es un mundo y es algo totalmente cierto, y muchas veces es difícil lidiar con lo correcto y lo conveniente, se necesita mucho valor para no caer en las redes de lo incorrecto.