ALEJANDRO MARTINEZ CASTAÑEDA
27 OCT. 2025.-En la comunidad de Cuanajo, cada año durante las celebraciones del Día de Muertos, se instala una monumental figura conocida como el “Caballo Gigante”, elaborada con madera, carrizo, papel y flores. Este imponente símbolo representa la fuerza, el espíritu y el tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
En la tradición local, el caballo es un guardián y compañero del alma en su viaje hacia el más allá. Se dice que su figura, elevada y majestuosa, ayuda a guiar a los difuntos de regreso a su hogar durante la Noche de Ánimas, cuando las almas vuelven para reencontrarse con sus seres queridos.
“El Caballo Gigante” también rinde homenaje a los oficios tradicionales de la comunidad, especialmente a los ebanistas y carpinteros de Cuanajo, conocidos por su talento en la talla de madera. Su construcción es un acto colectivo: jóvenes, artesanos y familias se reúnen para levantarlo, reforzando así los lazos comunitarios y el orgullo cultural.
Además de su valor espiritual, el caballo se ha convertido en un símbolo de identidad local, que refleja la conexión entre el arte, la memoria y las creencias purépechas. En él convergen la vida y la muerte, la tierra y el cielo, recordando que en Michoacán las tradiciones no se repiten: se viven y se reinventan con el corazón.

