22 febrero, 2025
ROTATIVO DIGITAL

Ecosistema cooperativo

Alejandro Martínez Castañeda     ANALISTA

8 FEB. 2025.-De acuerdo a diversos especialistas en el tema, un ecosistema cooperativo es un entorno en el que diversos actores (individuos, organizaciones, empresas o comunidades) colaboran de manera activa y coordinada para alcanzar objetivos comunes, beneficiándose mutuamente y generando un impacto positivo en su entorno. Este concepto se basa en la cooperación, la interdependencia y la creación de valor compartido, en lugar de la competencia individual.

 

Un ecosistema cooperativo se caracteriza por la colaboración, donde los participantes trabajan juntos, compartiendo recursos, conocimientos y habilidades para lograr metas que no podrían alcanzar de manera individual.

 

La interdependencia es crucial, ya que cada actor depende de los demás para el éxito del ecosistema, lo que fomenta relaciones sólidas y duraderas. La cooperación se orienta a generar valor para todos los involucrados, ya sea económico, social o ambiental.

 

Además, alcanzar la sostenibilidad es uno de los objetivos prioritarios que persiguen los actores involucrados: Los ecosistemas cooperativos suelen buscar un equilibrio entre el crecimiento y el bienestar a largo plazo, priorizando prácticas responsables.

 

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) destaca el papel del cooperativismo como una herramienta clave para promover el manejo sostenible de los recursos naturales y, por tanto, para ser uno de los actores principales de un ecosistema cooperativo.

 

En efecto, reconoce la FAO, el cooperativismo cuenta con herramientas y mecanismos que facilitan la organización y participación de las comunidades en la gestión sostenible de los recursos naturales. Las cooperativas permiten a las comunidades locales participar activamente en la conservación y uso racional de los bosques, asegurando que estos recursos se aprovechen de manera sostenible.

 

“La promoción del modelo cooperativo como instrumento para la erradicación de uno de los elementos que mayor impacto negativo causa al medio ambiente como es la pobreza, garantizará un mejor manejo de los recursos naturales, la preservación de la flora y la fauna, así como el uso racional de los bosques naturales”, refiere el especialista Carlos Gustavo Palacino Antia.

 

A través del cooperativismo, las comunidades pueden mejorar sus condiciones de vida, generar empleo y obtener ingresos económicos, al mismo tiempo que protegen el medio ambiente. El enfoque cooperativo fomenta un equilibrio entre el desarrollo económico y la conservación de los bosques, contribuyendo a la sostenibilidad a largo plazo.

 

 

Ejemplos de ecosistemas cooperativos

 

  • Economía colaborativa: Plataformas como cooperativas de consumo, sistemas de intercambio o bancos de tiempo, donde los usuarios comparten recursos y servicios.

 

  • Ecosistemas empresariales: Alianzas entre empresas, proveedores, clientes y competidores para desarrollar nuevos productos o mercados.

 

  • Comunidades sostenibles: Proyectos comunitarios que promueven la autosuficiencia, el intercambio de bienes y la protección del medio ambiente.

 

  • Innovación abierta: Colaboraciones entre empresas, universidades y gobiernos para impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico.

 

Se podría resumir que un ecosistema cooperativo es un modelo que prioriza la colaboración sobre la competencia, buscando crear un impacto positivo y sostenible para todos sus participantes y su entorno, donde el cooperativismo es una estrategia efectiva para promover la gestión sostenible de los recursos naturales, beneficiando tanto a las comunidades locales como al medio ambiente.