29 febrero, 2024
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Dublín, República de Irlanda…

Lic. Alfredo Castañeda Flores      ANALISTA

25 NOV. 2023.-Prosiguiendo con mi relato, amable lector, la capital de la República de Irlanda (la europea) es Dublín, una ciudad relativamente pequeña en cuanto al número de habitantes, pero grande territorialmente, ya que cuenta con enormes zonas de bosque, parques y jardines, tan es así, que se le denomina el país verde, por su inmensa naturaleza que podemos admirar durante un recorrido caminando o en automóvil.

 

Esta ciudad se divide en sectores o regiones, siendo veinticuatro en total numerados y uno sin numeración, que es el puerto más importante el Dun Laoghaire.

 

La división se da mediante el rio Liffey que es el que divide a Dublín. Los números impares (1,3…) son al norte del río y originalmente esa zona fue poblada por la clase obrera y, hasta la fecha, es habitada por gente de menor calidad moral y económica, por lo que se presume haber mayor incidencia delictiva en la zona, aunque jamás comparada con cualquier ciudad o población mexicana. Por consiguiente, los números pares (2, 4…) son al sur del río, esa zona fue poblada por los burgueses, la clase más fuerte moral y económicamente, por lo que aún en la actualidad es más seguro transitar por ahí. Entre menor es el número más cerca del centro está esa región. Ésta es una peculiaridad de este lugar.

 

Sin embargo, la más importante de todas es que, contrario a cualquier otra ciudad capital de cualquier país o Estado, que están asentadas prácticamente en el centro del continente o de la isla (según sea el caso), Dublín está en la orilla del mar, por lo que caminando se puede llegar a él y pasar un grato agradable en pareja o con la familia y amistades. Es el centro político, administrativo, económico, industrial y cultural del país y ha sido declarada Ciudad Global por el GAWC (Grupo de Estudios sobre Globalización y Ciudades Mundiales) y Capital Europea de la ciencia 2012 debido a la celebración del día del duende.

 

Una de las zonas más concurridas para visitar obligadamente es The Temple Bar, al sur del río. Frecuentada por turistas de todo el mundo, ofrece lugares de temática diversa como el moderno Thunder Road Café. Otro logar muy visitado es el Trinity College, la universidad más prestigiosa de Irlanda, en especial porque en su biblioteca está expuesto el Libro de Kells y cuyo acervo va creciendo año con año porque cada libro que es publicado en Gran bretaña e Irlanda, un ejemplar de estos, es destinado a dicha biblioteca y se rumora que su estructura fue copiada para la saga de películas de Harry Potter, es idéntica. Su ingreso tiene un costo. Frente a la entrada de la Universidad, sobre la comercial Grafton Street, se encuentra la estatua de Molly Malone, fue una vendedora ambulante de pescado de día y prostituta de noche y la leyenda urbana señala que, quien toca sus exuberantes pechos, regresa a Dublín e Irlanda (yo lo hice). Aunque ha habido intentos para comprobar que se trata de una figura histórica, no pudo comprobarse, pero sea o no, forma parte del recorrido forzoso durante una visita.

 

Muy tradicional también es la fábrica de cerveza Guinness, fundada por Arthur Guinness. Al finalizar el recorrido por la fábrica y museo se puede disfrutar de una cerveza y de la vista panorámica de la ciudad desde la terraza. Tiene un costo.

 

También visita obligada lo es el museo del whiskey (así con E) Jameson, aunque es destilado en otra ciudad llamada Cork, en Dublín está el museo y la entrada es gratuita.

 

Hay dos grandes parques urbanos, St. Stephen´s Green, muy cercano a Grafton Street y Phoenix Park, el parque urbano más grande de Europa. Se toca música en vivo en las calles y las avenidas. La ciudad ha producido varios músicos y bandas de rock de éxito internacional como U2, Rory Gallagher, Westlife, Hothouse Flowers, The Dubliners, entre otros. Los dos mejores cines del centro de Dublín son el

Savoy Cinema y el Cineworld Cinema ambos al norte del río. Se puede encontrar cine alternativo en el Instituto de Cine Irlandés en Temple Bar Street, en el Screen Cinema de la calle DÓlier y en el Lighthouse Cinema en el área de Smithfield.

 

Los deportes más jugados en la ciudad son los más populares de la isla: fútbol gaélicofútbolrugby union y hurling. Dublín alberga el quinto estadio más grande de EuropaCroke Park, con capacidad para 82 000 personas de la Asociación Atlética Gaélica. El estadio alberga tradicionalmente partidos de fútbol gaélico y de hurling durante los meses de verano.

 

Sin embargo, no todo es admirable, también encontramos grandes defectos en sus habitantes originales y migrantes que habitan la ciudad. Aunque se habla de la división entre el norte y el sur, la verdad es que uno como visitante no distingue eso, por lo nos llevamos una impresión en general de los irlandeses. Pues bien, son impuntuales, no llegan a tiempo a ninguna parte (escuela, empleo, hogar), ni los medios de transporte lo son, en cada parada de autobuses (foráneos) y camiones (locales), hay pantallas que indican el tiempo de espera por rutas y destino, pero de repente X o Y unidad, desaparece de la pantalla y aparece que llegará en más tiempo, así sin ninguna explicación. La gente no acostumbra hacer filas de espera y si la hacen los foráneos, en cuanto abren el lugar o llega el camión, todos se abalanzan para ingresar, perdiéndose el control momentáneo. También hay una aplicación para el celular sobre el transporte, pero de nada sirve.

 

Cuando van caminando o quieren ingresar a cualquier lugar y hay gente estorbando, la empujan sin decir el Sorry de otros países, (claro eso no lo veo tan malo, aquí en México dan ganas de hacerlo seguido). Lo que sí, es pésimo, es que están buscando la primera oportunidad para salirse sin pagar en tiendas, lugares y sobretodo restaurantes, es algo tan frecuente y común en los irlandeses. Afectando a pequeños, medianos y grandes negocios. Los automovilistas, sean hombres o mujeres, no ceden el paso jamás (aquí en México, las mujeres y hombres de distinta orientación, tampoco lo hacen, pero la mayoría de heterosexuales sí), contrario al resto de países europeos que, aunque haya semáforo, el peatón es primero.

 

Los semáforos tienen un botón para el peatón, es decir, en cuanto se llega al cruce, se oprime para poder cruzar, pero es un engaño, porque tardan demasiado, lo que duran normalmente. Por eso es que los irlandeses caminan muy rápido porque tienen que recuperar el tiempo perdido en los cruces con semáforo. Los ciclistas y escasos motociclistas que hay no respetan al peatón, aunque sea el paso caminando, se pasan sin importar lo que pueda ocurrir. Pero según los migrantes que viven ahí, si un auto lastima a un peatón, la ley protege al conductor. Así las cosas, en ese país europeo, integrante del llamado primer mundo.

 

Continuará…