29 febrero, 2024
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Comentando la Noticia: Un Momento de Reflexión

Previo a la elección que culminará con la jornada electoral federal el próximo primero de julio, inició el periodo denominado de intercampañas, o lo que es lo mismo un lapso para que los partidos políticos hagan un alto e inicien una vez que decidieron quiénes serán sus candidatos, sus campañas, para lo cual ajustan en estos momentos sus motores, arman sus estrategias y luego de 45 días lanzarse a la aventura electoral en busca de los diversos cargos de elección popular, el más importante: la Presidencia de la República.

Durante esta veda entran en vigor una serie de prohibiciones legales vinculadas a la propaganda política. Uno de los propósitos de estas prohibiciones sería la de permitir que en este período previo a las campañas políticas sus participantes puedan reflexionar, teóricamente, además de ello se busca evitar los excesivos gastos de campaña con las largas semanas de proselitismo que se realizaban, acortándolas ahora para esta elección.

Paralelamente a esta veda electoral llegamos a la cuaresma, periodo también que nos invita a la reflexión, luego entonces, coincidencia o no pero la veda electoral que iniciara el pasado 16 de febrero y que durará 45 días y la cuaresma que iniciara una semana después y que dura 40 días tendrá este periodo de gracia y de pensamiento.

La cuaresma comienza oficialmente el miércoles de ceniza y termina antes de la misa de la cena del Señor el jueves santo. Son 40 días de preparación para la Pascua. La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús al vivir durante 40 días en el desierto previos a su misión pública. También simbolizan los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. A lo largo de este tiempo, los fieles católicos son llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión, a lo largo de 45 días los políticos deberían hacer algo similar.- Sin embargo contrario a lo que se establece en la vida terrenal y espiritual, vemos a algunos candidatos desafiando esta veda, a algunos de ellos los seguimos observando en los medios, claro sin hacer una campaña abierta al proselitismo, pero siguen ahí presentes, ante una legislación que pareciera hecha al vapor o fácil de violentar al encontrar huecos por donde los actores políticos pueden ingresar.

Basta observar lo que la candidata del PAN a la Presidencia de la República Josefina Vazquez Mota anunció, en el sentido que durante la veda de la intercampaña podría mantener reuniones “para escuchar a los ciudadanos”. “No solamente escucho, sino recojo estas preocupaciones y estas voces”. Con apego irrestricto a la ley electoral acepto esta invitación y evidentemente la cumpliré cabalmente, pero lo que no puede tener tregua en el país es escuchar las voces de los ciudadanos”, dijo.

Sin embargo, la panista negó que se trate de reuniones a modo para permitirle aparecer en público, la aspirante presidencial panista comentó que su equipo trabaja “tratando de interpretar qué podemos hacer y cómo lo vamos a hacer” durante la veda electoral, o lo que es lo mismo, cómo seguir en campaña sin violar la ley, diciendo además que durante estos 45 días no se mantendrá “guardada”, dijo que seguiría asistiendo a invitaciones, a convocatorias, así que “…ahí me verán permanentemente”.

Por su parte, el precandidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto se ha concretado a responder: “no tengo comentario y menos ahora que está la veda electoral”. Mientras que al candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador lo vimos tranquilamente en una emisión de radio durante esta semana hablando de su proyecto político, lo que hará y los grandes temas nacionales, claro siempre señalando que estaba respetando la veda, es decir no hacia proselitismo, pero a nuestro entender haciéndose presente en los medios; al final, es prácticamente lo mismo.

Para muchos independientemente del espíritu legal de esta veda, esta constituye una nueva falla a la actual legislación electoral, el llamado período de intercampañas, la suspensión de las campañas electorales. Esta pues genera mucha incertidumbre porque la legislación establece, con precisión, que sí se puede hacer en el período de selección interna (precampañas) y en el período de campañas electorales, pero no dice qué se puede hacer durante este período intermedio, simplemente alude que no se pueden hacer ni precampañas, ni campañas. El Consejo General del Instituto Federal Electoral pretendió disipar las dudas mediante la publicación de un desplegado en algunos medios impresos de comunicación, en el que señala que “los actos de campaña que no se deben realizar anticipadamente son las reuniones públicas, asambleas, marchas y en general aquellos en los que las y los precandidatos, candidatos y partidos promuevan ante el electorado sus candidaturas. La propaganda orientada en ese mismo sentido tampoco se debe realizar”.

Dicho desplegado no cumplió con su objetivo y, finalmente, justo al inicio de la veda electoral, en los primeros minutos del jueves 16 de febrero, aprobó un acuerdo (cuyos términos exactos se desconocen por la ciudadanía en general, dado que no es posible localizarlo en la página del IFE o en alguna otra; aunque los partidos sí lo conocen a través de sus representantes en el Consejo), pero que, conforme al comunicado que emitió la Dirección de Comunicación Social de dicha dependencia, básicamente reproduce lo divulgado previamente.

Ni uno, ni otro lograron disipar las dudas y todos los partidos políticos manifestaron claramente su inconformidad en la mesa del Consejo, con la gran ventaja de que ahora sí podrán acudir ante el Tribunal Electoral para hacer valer sus argumentos y buscar más precisión. El problema es que la veda ya está en marcha.

La realidad es que ha fracasado totalmente uno de los objetivos de la reforma 2007-2008, que era reducir la duración de las campañas electorales, pues en los hechos las precampañas iniciaron mucho antes de la tercera semana de diciembre, señalado en el inciso “b” del párrafo 2 del artículo 211, del Cofipe, como la fecha legal. Y ahora sólo queda ver qué sucede con las campañas electorales, que de acuerdo al mismo código se iniciarán el 29 de marzo próximos.

Tres elementos se han conjugado para hacer negatorias estas disposiciones legales: lo absurdo de las fechas, el activismo de los precandidatos, y la permisividad y pasividad de las autoridades electorales. Si los legisladores querían limitar a 135 días (cuatro meses y medio) la duración de precampañas y campañas, tendrían que haber establecido el inicio de las primeras entre la primera y la segunda semana de febrero, lo cual implicaría que estarían terminando dichos procesos en la última semana de marzo, dar una semana o 10 días para resolver los procedimientos de las internas, iniciar las campañas electorales la primera semana de abril y no establecer prohibiciones en el llamado intercampañas, con lo cual sería responsabilidad de cada partido y de cómo resolvió sus procesos internos si lo hace con candidato o sin él. Hasta aquí mi comentario mi correo electrónico [email protected] o sígueme en facebook en Sebastián Pastrana Ferreira.