Nuestro país ha venido teniendo en los últimos años importantes reformas en su legislación, procurando hacer de este México, un país injusto, lo más justo posible. Sin embargo, a pesar de tener múltiples leyes, la práctica deja mucho que desear y es ahí lo trascendental, donde debe de ponerse mayor atención.
Cómo es posible que a la vista de las autoridades existan personas armadas y solapadas por la autoridad, desgraciadamente nuestros gobiernos dejaron de hacer muchas cosas, y tuvieron por increíble que parezca apoyarse de la sociedad armada para poder controlar el estado de Michoacán que comenzaba a convertirse en un polvorín y que era gobernado por otro grupo armado y por muchos, pero menos por quien debería.Ahora en el México de las injusticias, en el donde con las leyes se puede hacer lo que quiera, tenemos un Gobernador elegido por los Michoacanos y otro designado por el Gobierno Federal, eso sin contar con el gran número de enviados federales que ante la desconfianza que existe en el manejo de los dineros tienen que venir a supervisarnos. ¿Dónde lo establece la ley?, pareciera que regresáramos al pasado cuando el Rey dictaba Leyes de acuerdo al caso y las derogaba cuando a este le convenía, aquí se crean comisiones que la Ley no establece, pero sí le da poderes plenipotenciarios a las personas por encima de las establecidas en la Constitución.
El pasado miércoles vimos cómo una persona cansada de bloqueos en la capital del Estado, se puso al tú por tú con varios estudiantes, terminando por atropellarlos y para este si habrá todo el castigo que prevé la ley, pero para los atropellos que sufrimos quienes nos vemos afectados en nuestra circulación, no pasa nada, aquí en el México de las injusticias vemos cómo estos permanecen en la impunidad, a pesar de secuestrar vehículos y la interrupción en las vías de comunicación, ¿por qué?, porque son muchos, pero si fuera uno solo, pues ahí sí se aplica a todo lo que da la ley.
El martes que estuviera el presidente de la república en el Estado dijo que regresaría la paz y tranquilidad a Michoacán, costara lo que costará, pero, ¿solo en una problemática?, pues mientras el gobierno federal alista un nuevo comisionado para venir a resolver esta situación, porque los de aquí parece no pueden o no se les deja, tendremos que esperar que sigan ocurriendo más desgracias, tanto para el que obstaculiza como para que el que quiere transitar, el pleito eterno entre michoacanos.
Recientemente en el Distrito Federal un caso de injusticia continúa cuando se denunciara públicamente a través de la radio, la Red de Prostitución que operaba desde el propio Comité Directivo del Partido Revolucionario Institucional de ese lugar, tranquilamente se pidió o solicitó licencia por parte del Presidente de ese partido, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, para iniciar las investigaciones, las cuales dijera el Procurador del Distrito Federal en ese lugar que hasta que no se presentara denuncia se comenzaría a actuar (increíble, pero cierto), una vez que se presentaran las denuncias no solamente ante esa procuraduría, sino además ante el Tribunal Electoral del D.F., pero qué pasa en este gobierno de leyes que no se aplican o en el México de las injusticias, pues nada, nadie ha iniciado la investigación, inclusive el aludido Presidente del PRI del D.F. no ha sido presentado a declarar, cuando en otras situaciones no espera las denuncias, simplemente los arraigan y ya ahí inicia la investigación.
Así que mientras eso sucede en este rubro, también encontramos otros donde se pone de manifiesto lo injusto que es nuestro país y que sigue causando enojo y desaliento de una sociedad cansada de no ver resultados. Al inicio del año comenzó a operar el grandioso salario mínimo al cual usted y yo tenemos acceso, un salario de risa, donde poco o casi nada se puede hacer con este. En México no es descabellado pensar que un profesionista bien calificado pueda tener un sueldo superior a 100,000 pesos al mes, la mala es que el país sigue rezagado en el nivel de salarios con respecto a naciones clave en América Latina. Un estudio de Page Group arroja que México tiene los niveles salariales de clase media más bajos en comparación con Brasil, Chile y Argentina.
Datos de INEGI indican que la clase media representa 42.4% de los hogares y 39.2% de la población nacional, con un crecimiento de 4% en los últimos diez años. Por su parte, una encuesta reciente de la consultoría Deloitte da un panorama poco alentador, pues señala que en 2014, el número de empresas que contempla incremento de salarios es de 75% frente al 85% actual, con un crecimiento de sueldos en el orden de 5%.
“Latinoamérica se ha posicionado como uno de los principales focos de inversión, crecimiento y expansión de empresas y capitales de todo el mundo. En este contexto, la conversación salarial es uno de los principales temas en la mesa de decisión de las empresas, tanto para la atracción como la retención de talento”, afirma Sylvain Namy, director ejecutivo de Page Personnel México.
Entre aquellos datos curiosos que nos podemos encontrar en la vida resalta el del salario del señor que preside al organismo que decide nuestro salario mínimo, ¿quieren saber de cuánto es? Bueno, para adelantarles un poco el dato (y se empiecen a indignar) pongamos que el señor gana lo que ganan 115 mexicanos que ganan el mínimo.
Así es, mientras el salario mínimo en nuestro país ha llegado a ser equivalente a lo que cuesta un kilo de limón, el presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), don Basilio González, gana anualmente 2 millones 81 mil 600 pesos, pero si no creen que es suficiente para que el señor cubra sus necesidades, no se preocupen, ya que además le dan casi 40 mil pesos por un bono de «protección al salario» (así es, «protección al salario»); 75 mil 800 pesos de pago de seguros; 275 mil 211 pesos por concepto de «fondos y seguros de ahorro para el retiro» y 270 mil pesos por «condiciones de trabajo, contratos colectivos y otras remuneraciones». Todo junto nos da un total de 2 millones 798 mil 600 pesos, aunque el martes se aclaró que no gana esto sino apenas los 2 millones 82 mil 156 pesos anuales.
La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos es la que se dedica a elaborar estudios económicos para determinar cuánto se incrementará nuestro salario mínimo (más de 28 millones de pesos). De todo el dinero que se gastan en hacer estos análisis, 20 millones se utilizan para el pago de servicios profesionales de estos análisis, y 7 millones 600 mil por gasto de operación de los mismos informes.
La cosa es que en los sexenios panistas (los dos pasados) el promedio de incremento salarial ha sido de 2 pesos diarios, es decir, 730 pesos de aumento en un año, pues se ha fijado de acuerdo con la inflación prevista para el año siguiente. Pero si esto ya se determinó así ¿de qué sirve entonces esta comisión? Por lo menos esto es lo que se preguntan dirigentes de la Nueva Central Sindical, y de la Unión Nacional de Trabajadores, quienes han pedido que se desaparezca esta comisión y se cree el instituto del salario, cuya misión ya no sería fijar los «techos de revisión salarial» sino que tendría la misión de fomentar el mejoramiento del poder de compra de los trabajadores.
Por cierto, don Basilio ha sido presidente de dicha comisión ya 5 veces (desde 1991, cuando era presidente Salinas) y estará en él hasta el 2015. El señor no ha mostrado mayor interés en mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos en los más de 20 años que ha presidido dicha dependencia.
Y mientras eso ocurre en el asunto laboral, en materia electoral nació recientemente una nueva institución la cual vendrá a consolidar los trabajos democráticos de nuestro país y que con los recientemente nuevos encargados de llevara a cabo estos trabajos que por cierto estos no ganarán seguramente el salario mínimo, vendrán a darle a México la estabilidad y credibilidad que buscamos al elegir a nuestros gobernantes. Sin embargo esta nueva institución como pasa en el México donde todo pasa y al mismo tiempo nada pasa, comenzó a funcionar sin una ley secundaria.
Solamente se le cambio una palabra a su nombre ahora se llamara Instituto Nacional Electoral, en las mismas instalaciones del anterior, con el mismo mobiliario, con la misma legislación, con la misma papelería, con la misma gente solamente cambiando su titular y los consejeros que ahora serán más, pero designados por los partidos políticas, un instituto que se dice esa ciudadanizado pero que estos ciudadanos emergen de las cuotas de poder de cada partido político, es decir que responderán seguramente a las indicaciones de esos institutos, lo cual desde ahí a muchos nos da la impresión de que las cosas volverán a ser más de lo mismo.
Habrá que esperar esa famosa Ley Secundaria y ver cuál es el cambio, que entre otras cosas se dice buscará quitarle la injerencia de los gobiernos estatales en las elecciones, pero que sigue dependiendo de la federación, y que de ciudadana, desgraciadamente no vemos tenga nada salvo las buenas intenciones, como sucede en toda la legislación mexica, pero la aplicación de esta es inequitativa y solo para unos, para el que tiene el poder, el que quita a su antojo cuando alguien le estorba al amparo de la Ley…hasta aquí mi comentario, mi correo electrónico licsebpastrana@yahoo.com o sígueme en facebook en Sebastián Pastrana Ferreira y en twitter como sebastianpastr3.