Lic. Alfredo Castañeda Flores ANALISTA
1 ENERO 2023.-En una entrega anterior, señalé algunos datos de este poderoso país, pequeño, joven, pero donde no hay pobreza, solo lujos y grandeza.
Catar basa su poderío, principalmente, en el petróleo, pero también en las perlas que desde siempre han obtenido del fondo del mar, del golfo Arábigo, las cuales varían en tamaños, y por lo mismo su precio en el mercado.
Catar es una maravillosa mezcla de historia, tradiciones y modernidad. Cuenta con dos aeropuertos, el Aeropuerto Internacional de Hamad (DOH), que alberga vuelos comerciales y el Aeropuerto Internacional de Doha (DIA) que recibe vuelos chárter. Hay tres líneas de metro (Oro, Roja y Verde) y dos redes de tranvía, además del servicio de autobuses públicos que operan por las rutas en la capital y el resto del país, incluyendo los sitios turísticos populares.
Karwa es la compañía de taxi oficial en Catar. Sus vehículos son reconocibles fácilmente por el logo y su color turquesa. También hay dos opciones de taxi de baja demanda o económicos Uber y Careem.
En invierno las temperaturas oscilan entre los 17 y 24 grados. La zona horaria con nuestro país es de 9 horas de diferencia. Contrario al empleo de otros países o continentes, la semana laboral es de domingo a jueves. El fin de semana es viernes y sábado.
Como está rodeado de agua salada, porque solamente por tierra colinda con Arabia Saudita en una pequeña franja, ésta se utiliza para lavar la ropa, limpiar la casa, lavar los trastes y otros servicios, con esto se rompe el mito de México que los autos, en los estados costeros, se pican por la sal del mar, si no le pasa nada a la ropa que es más delicada, menos a los automóviles. Las casas son enormes y lujosas, puertas y entradas muy grandes, porque eso les da estatus de poderío y grandeza, lo cual sobra decir, que si tienen. En apariencia, las fachadas, son más sencillas, ¿en serio? Que los interiores, no te imaginas, amable lector, lo que encuentras en una residencia catarí, privilegian mucho el descanso, por lo que casi en cada área de la misma hay una sala de estar, habitaciones de más, porque si tienen invitados no quieren acomodarlos en cualquier lado, sino recibirlos bien, lo mismo pasa con los baños y cocinas, hay en cada piso o planta, según la construcción, totalmente completos, dependiendo del poder económico de la familia, puede haber alberca, sala de cine y otros “pequeños” lujos.
Una duda que quizás, como yo, muchos tienen, es la cantidad variable de esposas que poseen, esto, dicen, es, para contrario a los demás países, sobretodo México, que se casan una sola vez, pero cometen infidelidad varias ocasiones, ellos cuando ya casados, conocen o miran alguna mujer o mujeres que les atraen, mejor las desposan y así sucesivamente, según el número de esposas que lleguen a tener, es la cantidad de ocasiones que evitaron una infidelidad y por supuesto, que su economía les alcanzó, porque tienen que mantener a la familia de la consorte, salvo que el suegro lo rechace, porque esté igual o mejor, económicamente hablando que él.
Otra cosa que nos han inventado, sobretodo, recientemente, es la presunta desigualdad entre hombres y mujeres que existe, lo cual es falso, ambos tienen los mismos derechos y la forma de vestir tanto de uno y otra, es por decisión personal, no se les obliga, y las mujeres se cubren el cabello y rostro para evitar tentaciones a los hombres, porque es una parte que nos atrae, el pelo y los hombros, pero no porque se los impongan, la Abaya o Aba es la túnica larga hasta los pies que se usa sobre la vestimenta y hay siete tipos de velo que usan, a opción de ellas:
BURKA: Cubre todo el cuerpo y la cara. Tiene una pequeña rejilla a la altura de los ojos. Es el más famoso en el mundo.
NIQAB: Velo para la cara que solo deja los ojos al descubierto.
HIJAB: Velo cuadrado que cubre la cabeza y el cuello.
CHADOR: Manto que cubre todo el cuerpo.
SHAYLA: Velo largo que se enrosca en el cuello.
AL-AMIRA: Velo de dos piezas.
KHIMAR: Especie de capa que cubre pelo, cuello y hombros.
En cuanto a los zapatos, las mujeres árabes no presumen, pueden andar con sandalias o chanclas, huaraches, tenis (lo más común), o zapatillas cerradas con tacón pequeño, también usan pantalones de tela de vestir, sin la túnica, manejan automóviles sin tener que ser acompañadas por un hombre, las que son madres, solas van con sus hijos, tanto la túnica como los velos son fabricados de las mejores y más finas telas nacionales e importadas y los precios varían, sin embargo, a simple vista parecen sencillas, pero no lo son, además, en cuanto levantan la manga de la misma, se puede observar que usan joyería de oro de gran kilataje, (entre más kilates, más pureza de oro contienen) relojes del mismo material, traen el celular más actual y caro, sin embargo son sencillas, amables y si sonríen a los hombres, aunque sean extraños, otras incluso, nos hablan. Son muy seguras de si mismas. Cuidan a sus hijos con esmero, además en Catar, a los niños no los regañan y menos en público, los dejan ser libres, lo mismo pasa con los ancianos, hombres y mujeres, los respetan y los tratan con enorme cariño y mucha paciencia. Así sufran de alguna discapacidad física o motora.
Algo de llamar la atención es que en esa tierra no hay gente tatuada o con piercings, por lo menos no visibles, sean nativos o migrantes. Salvo los pocos latinos o europeos que hay. Estoy hablando de gente de aproximadamente cien naciones que disfrutan de las bondades de este enorme país.
Un dato interesante que no quiero dejar pasar, el precio de la gasolina, es de 2.09 QAR, $11.30 el litro, no olvidemos que su fortaleza es el petróleo, por lo que no resulta gravoso para ellos traer los mejores automóviles, y de más cilindros, ya que gasolina es lo que abunda en este país. También es frecuente observar por las calles autos que en México casi no vemos: BMW, Volvo, Porsche, Maserati, Jaguar, Ferrari, Lamborghini, Aston Martin, Bentley, McLaren, Bugatti, etc. otro dato que pocos conocen es el de que las placas tienen el nombre del país en árabe y máximo seis dígitos, sin embargo, entre menos dígitos porte la lámina, más caro es el automóvil, es decir hay placas con 1, 2, 3, 4, 5 y 6 dígitos, además también se toma en cuenta la cantidad de vehículos que cada propietario tiene para asignar la cantidad de dígitos, porque puedes encontrar un auto Kia con 5 dígitos y un BMW con 6, pero, eso significa que el dueño del Kia tiene mayor cantidad de automotores, solo es cuestión de aplicar la lógica cuando se ven las placas de los automóviles en circulación. Las calles mínimo son de 6 carriles, algunas hasta con un carril lateral, las carreteras (autopistas, dirían acá) tienen hasta 16 carilles. Interesante, ¿verdad?
Y es que en Catar se privilegia la grandeza, la riqueza, el poder, para ellos, entre más dinero, más estudios superiores, más cosas de superación se tengan, mayor valía tiene la persona, por eso es que no hay pobreza, porque todos compiten por ser mejores seres humanos, no solo en el ámbito terrenal, sino en el religioso, ya que su libro sagrado, el Corán, así lo indica, lo que es importante, porque la competencia por mejorar siempre es buena. No como los latinos y católicos (incluidas las asociaciones religiosas), que desde que nacemos somos manipulados para ser pobres, vivir en la miseria y aguantar todo lo malo que Dios quiera, porque, según los mercenarios de la fe, eso es ser una buena persona, un mejor ser humano. Que poca ma… nera de arruinar nuestra vida. Por lo que, concretamente, los mexicanos oímos, escribimos y cantamos a la pobreza, atrayéndola más, porque eso es para sentirse orgullosos, al menos eso nos han inculcado desde la falsa fe. Acuñamos frases como: el dinero no es la vida, es tan solo vanidad, yo nací sin fortuna y sin nada, soy muy pobre de dinero pero no de corazón, y una innumerable cantidad de decretos (diría mi madre, tarugadas) que más empobrecen al que las repite constantemente. Eso, amable lector, es ser otra cosa, menos buen ser humano. ¡Analízalo!
Esta historia continuará.
Aprovecho la oportunidad para desearte un año nuevo 2023 lleno de prosperidad y abundancia. Muchas felicidades.
Segunda parte.