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Tacámbaro de Codallos
14 julio, 2020

Boa de mil cabezas, la derecha actual…

-En memoria de Arnaldo Córdova, a seis años de su muerte el 30 de junio de 2014

 

Artículo con dedicatoria:

 

Lorenzo Córdova, de boca de tu padre, Arnaldo, supe de su orgullo por haberse empeñado en formarte en escuelas públicas, a diferencia de correligionarios suyos que enviaban a sus hijos a escuelas privadas; él pretendía formarte en valores nacionalistas, con los niños y adolescentes del pueblo raso. Cuando escuché el escandaloso audio que tanto lamentas por ilegal (https://www.youtube.com/watch?v=9aT8wJSc2bA), en el que haces burla del habla de ciudadanos de pueblos originarios de tu país, constato que tomas distancia para dejar claro que tú perteneces a otro mundo, a un mundo aparte del suyo. Hay de clases a clases, de manera implícita hiciste saber en ese audio en mayo de 2015.

 

Como pocos mexicanos, tu padre Arnaldo Córdova dedicó su vida a combatir con la pluma y de propia voz al sistema político mexicano; lo combatió escribiendo muy valiosos libros, dando cátedra a miles de estudiantes de la UNAM, escribiendo una infinidad de artículos y ensayos en periódicos y revistas, militando en partidos políticos de izquierda (Partido Comunista, PSUM, PMS, PRD y MORENA) y siendo diputado federal por el PSUM (1982-1985).

 

Considerado por muchos el gran ideólogo de la historia política de México, tu padre merecía ver coronado tanto esfuerzo intelectual, siendo testigo presencial del triunfo electoral, histórico, del 2018, no sólo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), sino del pueblo de México, sintiendo de su parte con íntima satisfacción que él con su sostenida labor en la oposición ilustrada, había sembrado millares de semillas para la causa de ese magnífico resultado electoral. Se habría ilusionado al máximo de saber que en manos de AMLO, el triunfo significaría el fin del régimen de corrupción e impunidad, contra el cual tanto había luchado, para dar un paso firme hacia la Cuarta Transformación de la vida política, económica y social de nuestro país.

 

Pero quiso el destino privarlo de esa íntima y merecida satisfacción, pues murió el 30 de junio de 2014. Por eso ahora se extraña tanto su pluma y su arenga para combatir a la derecha, una derecha expansiva en la que caben tanto el PRI, como el PAN, como el PRD y otros, más una vorágine de fuerzas empresariales y ciudadanas dispersas, que hacen pensar en una boa de mil cabezas que se revuelve ante la pérdida común de privilegios; y sobre todo ante la pérdida de un horizonte en el que se vea viable recuperar el poder y con él revertir la 4T, y recobrar los privilegios perdidos.

 

Escribo estas líneas al calor de tu molestia porque el presidente Andrés Manuel López Obrador se manifestó dispuesto a impedir que durante su gestión presidencial haya más fraudes electorales. Como tendrías que reconocer, ese órgano electoral en el pasado ha orquestado y/o facilitado dos fraudes electorales en comicios presidenciales en los que AMLO participó. Fraudes propiciados por ilegales intervenciones presidenciales que no respetaron la autonomía del IFE, ahora INE.

 

Es curioso que ahora que un presidente de la República se empeña, no en cometer un fraude electoral más, sino en evitarlos, la autoridad electoral, que tú encabezas como presidente, se incomode e invoque su autonomía, misma que fue violentada sin reclamos propios en los procesos de 2006 y 2012, lo mismo que en 2018, imposibilitado en este caso último por la copiosa votación ciudadana. Si a un ciudadano común y corriente le interesa que su voto se respete y cuente, el INE tendría que aplaudirle y agradecer su madurez cívica. El mismo aplauso debería merecer la voluntad del presidente de la República, por estar dispuesto, él sí, no como los anteriores,  a contribuir a que se respeten y cuenten los votos de millones de mexicanos. Entre más factores democráticos se sumen a impedir fraudes electorales, en esa medida esos factores tendrían que echarse la mano agradecidamente, frente a un adversario común: las fuerzas políticas enemigas de la democracia.

 

Qué paradoja más lamentable nos ofrece la realidad política nacional, de cara a los próximos procesos electorales, que organizará el Instituto Nacional Electoral, que tú encabezas, Lorenzo. De un lado, uno de los ideólogos más connotados de la historia política del país, tu padre Arnaldo Córdova, que contribuyó con su influencia intelectual a derrotar al sistema político más antidemocrático en la historia mundial de las democracias: el PRI, con 89 años en el poder (1929-2018); y del otro, Lorenzo Córdova, el desmemoriado hijo del pensador e ideólogo de la derrota de ese vetusto y antidemocrático régimen, empeñado hoy al parecer en contribuir a restaurarlo, arropado por esas y otras fuerzas de la derecha política, social y económica del país.

 

Daniel Márquez Melgoza