20 octubre, 2021
ROTATIVO DIGITAL

ARENA SUELTA. El mundo es de los que sueñan…

Dr. Tayde González Arias      Analista

 

19 sept. 2021.-Todas y todos tenemos sueños y aspiraciones, queremos lograr muchas cosas y tener lo que nos parece más bello, preciado o deseado, lo de moda lo que necesitamos urgentemente aquello que nos hará lucir esplendidos o espectaculares y en el mejor de los casos lo que nos facilite la vida plena, satisfecha y lúcida, estos deseos siempre deben ir acompañados de trabajo de dedicación, de esfuerzo y sudor, en el estudio, en la obra, y en el proceso mental de aferrarse a lograrlo.

Los sueños no son solo estos estados que se presentan mientras estamos dormidos, no es solo caer en la cama, el sofá, el petate, el suelo y dejar llevar la mente hasta donde ella quiera, son también las metas que nos proponemos, el resultado que deseamos tener producto del esfuerzo más allá de lo monetario pero muy apegado a estar satisfechos, vivir bien, estar cómo y con quien queremos en el mejor de los climas.

¿Quién no ha querido lo mejor para sí y los otros? O por lo menos lo primero, seguro la respuesta es, todos, por lo que nos hemos de mostrar unos a los otros como una bola de soñadores, que nos expresamos y queremos un mundo mejor para nosotros mismos y ojalá también los queramos para los demás, por lo que poner manos a la obra en la realización de lo que queremos corresponde a cada quien como en particular son nuestros sueños.

Estas letras son de un hombre que quería escribir y que alguien le leyera y comenzó como un sueño que ahora comparto. Así como muchos migrantes tienen el sueño de vivir mejor y dejan todo, del mismo modo hemos de abandonar y sufrir para lograr cumplir los sueños, que no existan limites más que los que nosotros mismos nos pongamos y podamos quitar para crecer, para ser, sonreír y extasiarnos en la felicidad y el placer de lograr y tener lo queremos.

Se vale soñar, porque se puede lograr, hasta en los sueños hay que ser cautelosos y tener límites y trazar caminos para ir de a poco como la escalera más alta, escalón tras escalón, subiendo peldaños para llegar a esa cima de la que nos sabemos capaces y merecedores de escalar, dominar y hacer nuestra. Nada hay afuera que nos sea imposible mientras el corazón siga bombeando sangre, los poros respirando y cada uno de los sentidos dando de sí para nosotros.

No veo mayor libertad que la que se expresa en los sueños, ni tampoco tanta felicidad como cuando se logran, lo que me apura es la gente que no los cumple y se vuelca a la tristeza, a la derrota y al desamor, al odio, la ira y el rencor; para ellas y ellos sean estas letras de ánimo que les recuerde que son ricos por vivir, que son plenos por respirar y que son los mejores por existir. Si la vida es ingrata soñemos en que sea lindo y hagamos cosas espléndidas para lograrlo. Si nos ha dejado el ser amado y por eso los sueños se acaban debemos recordar que los que más amamos o queremos son quienes en felicidad nos quieren ver viviendo.

No hay nada más allá del sol, pero gracias a los sueños señores míos recreamos galaxias, volamos y degustamos en los más bellos senderos y sitios. No vamos a vivir en un sueño eterno, pero haremos realidad el que no hemos olvidado, si no recordamos bien lo que pasó anoche recordemos que ya iremos a la cama y volveremos a tener la oportunidad de recrear para nosotros mismos la más grande felicidad.

Que ninguna persona, situación o pesadilla, impida que se logren los sueños más especiales e inolvidables, que llueva o haga sol, que tiemble, llegue el frio o el calor pero que nosotros hagamos realidad lo que soñamos en bien propio, para los nuestros y desde luego caminemos juntando suspiros como estrellas para hacer que la tierra, surja, viva y sonría con nosotros.

Son pocos los lujos que nos podemos dar, en la vida, y uno de ellos es precisamente soñar, y aunque involuntariamente suelen llegar, trabajar para que se cumplan todos y cada uno de ellos es de voluntad personal e indudablemente posible su realización. No permitamos que nadie turbe esas ideas o mensajes, y si algo desvía su cumplimiento afrontémoslo como la mejor o el mejor guerrero.