20 febrero, 2026
ROTATIVO DIGITAL

ACERCA DE DÓNDE QUEDÓ LA BOLITA (en busca de un patrimonio artístico “expropiado”)…

Daniel Márquez Melgoza
19 FEB. 2026.-A quienes me leen desde hace algunos años ya deben estar cansados de las veces que he traído a colación el robo de que fue objeto Pátzcuaro en su patrimonio artístico, cuando alguien de arriba del gobierno estatal decidió desmantelar el Museo de Arte Contemporáneo de Pátzcuaro, en el año 1988. De la noche a la mañana, Pátzcuaro fue despojado de su patrimonio artístico, consistente en 120 obras que integraban dicho museo, distribuidas en cuatro salas en la parte alta de la Casa de los Once Patios.
Con el nombre de esas salas, los patzcuarenses y sus visitantes pedagógicamente podían tener presentes a cuatro de nuestros grandes artistas plásticos: Diego Rivera, Frida Khalo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.
Creador y fundador de ese museo había sido el maestro Francisco Rodríguez Oñate en el año 1973, tiempo en que él fungía como subdelegado de Turismo del Gobierno del Estado. Cuando le pregunté al maestro Rodríguez Oñate si sabía dónde había quedado ese patrimonio artístico de Pátzcuaro, con la idea de en algún momento intentar la gestión de recuperarlo para la ciudad, me confesó que lo ignoraba. Tuvo la amabilidad de obsequiarme un breve folleto de la inauguración del Museo, el cual contiene los nombres de los artistas y de las obras que habían donado para la creación de dicha institución.
Siempre me llamó la atención que el maestro Rodríguez Oñate, habiendo sido él parte de la clase política del ámbito cultural en el gobierno estatal, nunca haya podido saber del paradero del patrimonio artístico que él con gran visión de promotor de cultura había conseguido conformar para Pátzcuaro, mientras estuvo avecindado en esta ciudad. Pero así fue, hasta él no tuvo acceso a ese conocimiento mínimo de “dónde quedó la bolita…”
Muy recientemente he llegado a saber de paredes de oficinas e instancias del gobierno estatal que tienen distribuida obra artística, así como de la existencia de bodegas que concentran el acervo de obras artísticas pertenecientes a la SECUM. Lo vine a saber por un artículo de Gerardo Espinoza, publicado el 27 de diciembre de 2012 en Ahuizote.com, bajo el título: “Marco Antonio Aguilar, el peor secretario de Cultura en años, lamentan artistas”. (http://www.ahuizote.com/…/marco-antonio-aguilar-el…/).
Dijo Gerardo Espinoza en dicho artículo: “Cuando arribó a la SECUM, el ex presidente del Supremo Tribunal prometió a diestra y siniestra poner en circulación las obras de arte propiedad y patrimonio de la entidad que estuvieran confinadas a decorar paredes de oficinas e instancias de gobierno, y emprender una amplia publicitación para que ningún funcionario de primer nivel tuviera obras artísticas para su contemplación”, todo lo anterior jamás lo ha cumplido”.
Y abunda: “Asimismo, Aguilar Cortés tiene en suspenso la ampliación de la bodega que concentra el acervo de obras artísticas de la SECUM…”.
La lectura de este artículo ha sido esclarecedora para intentar ubicar la obra del desaparecido Museo de Arte Contemporáneo de Pátzcuaro: ahora sabemos con claridad, aunque nos lo imaginábamos, que aparte de las obras artísticas que circulan por museos, también ha habido la costumbre de distribuirlas en oficinas de gobierno para el disfrute de los funcionarios en turno; y las hay en bodegas que con el tiempo ha habido la necesidad de agrandar. Sin embargo, no han de faltar los casos de obras que tuvieron que “migrar” junto con funcionarios a sus casas.
No estaría de más darnos una vuelta a la bodega que concentra el acervo de obra artística de la SECUM. Y muy conveniente va a ser, ahora sí, 14 años después de este artículo: “emprender una amplia publicitación para que ningún funcionario de primer nivel tenga obras artísticas _de patrimonio estatal_ para su contemplación”.