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Arena suelta. Feliz 10 de mayo. No para todas, quizá…

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La llegada del 10 de mayo es una fecha propicia para la reflexión, el análisis y la perspectiva de lo que estamos haciendo por y para nuestras madres, una vez que la figura materna abarca a las madres solteras, a las adolescentes, y madres de familia.

Las primeras cargando a cuestas el  sacar adelante solas a sus hijos, y en ocasiones se combinan con ser muy jóvenes, lo que conlleva a tener que dejar los estudios y no contar con la madurez física y emocional para el cargo de mamá, mientras que las amas de casa, especialmente, aquellas de clase baja y media que reciben dinero sólo de sus parejas para sufragar los gastos de los hijos con que cuente, deben estirar el recurso económico lo más posible, y hacerlo rendir para poder sacar adelante a los pupilos.

 

Ser madre es una tarea por demás de alto riesgo no solo porque en el parto se juega la vida, sino porque algunas veces por más que se lleve una crianza de los hijos en los buenos modales, el civismo, la moral o las buenas costumbres, una vez que los hijos llegamos a la mayoría de edad, (y a veces antes), cada uno tomamos el camino que más nos llega a gustar o convenir, dejando a un lado o eliminando lo que nuestras madres nos hubieran querido inculcar.

 

La tarea de una madre es constante, y es enteramente gratificante cada que se tiene un logro notable o no, por parte del hijo o la hija.

 

Existen en México cerca de 40.0 millones de mujeres de 15 años y más que han sido madres, se estima que sólo 7 de cada 10 son casadas o unidas, un 20% de ellas viven separadas, divorciadas o viudas, mientras el 10% son madres solteras, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Cualquiera que sea el caso es importante el diseño de políticas serias y contables que ayuden a las mujeres, madres de México, pues como cabezas de familia, y en condiciones paupérrimas no hay tiempo para el descanso, el ocio o su atención propia, lo que conlleva a un abandono, al estrés, a crisis nerviosas, y desde luego a la depresión.

La existencia en los municipios, en los estados y en la Federación, de instancias de apoyo a las mujeres, sólo tendría sentido si realmente se empoderara a las féminas en temas como la micro empresa, el abasto alimenticio, la garantía del acceso a la salud para ella y sus dependientes, así como el manejo de crisis emocionales.

 

Mientras las dependencias encargadas de diseñar y ejecutar políticas públicas a favor de las mujeres sigan siendo meras promotoras de talleres y cursos, sin el sustento directo de inyección de capital, el acompañamiento escolar de sus hijos y el cuidado estricto de la condición física y emocional para consigo y sus hijos, se seguirá caminando por un campo minado en el que posiblemente pueda caerse, y en el que el sentido de las vidas del hijo, hija o la madre, estén en grave riesgo.

 

Frente a la crisis social en la que vivimos en donde niños y jóvenes desean ser narcotraficantes antes que profesionistas, o irse a ganar dólares al país vecino, antes que sembrar la tierra, es urgente el tiempo de calidad y de atención de parte de las madres con sus hijos, lo que en los últimos años se ha vuelto complicado debido a lo costoso de la vida, y a que existiendo programas de asistencia social, el dinero lo llegan a recibir los que no lo necesitan, las becas los amigos y compadres  de las personas en el poder, y las madres solteras siguen solas y sin atención directa.

 

Cobra valor la fecha del 10 de mayo de 2019 para todos; para el gobierno en sus tres  niveles,  por saber si sus líneas de acción en favor de las madres del país están siendo efectivas, para los hijos, para reconocer si estamos devolviendo algo del mucho amor recibido, y para las parejas de las mamás de México, para analizar lo que han hecho, lo que han dejado de hacer y lo que deben hacer por ser realmente una pareja, en cuanto a su mujer y sus hijos, pero sobre todo para las mujeres que son madres, para no olvidarse de sí mismas para amarse y así poder amar, para respetarse y así pedir respeto, para hacerse crecer y saber que en ese crecimiento, los hijos toman sus propios caminos y que ya siendo mayores cada uno somos responsables de lo que hacemos.

 

También es una fecha especial para otorgar la disculpa o el perdón, o bien cambiar el rumbo, estado o situación de las Mujeres que se han convertido en madres controladoras, absorbentes, competidoras, exigentes, posesivas o sobreprotectoras. También para quienes no han llevado dignamente la figura maternidad y han permitido, sin poner objeción, la formación en sus hijos de homicidas, ladrones, secuestradores o violadores.

 

Para quienes jamás comprendieron la verdadera misión que era dar vida, y abandonaron a sus crías, o les intoxicaron sus  vidas, siendo golpeadoras e hirientes, diseñadoras perfectas de otras mujeres débiles, subordinadas, sumisas y abnegadas, abandonando la valentía y tomando el quehacer que como seres les fue otorgado para entregarse al abandono, la desdicha y la cobardía, aunque sin ánimos de juzgar, deseamos si alcance la vida para que llegue a ellas la bondad de algún lugar y el verdadero perdón y olvido que tanto han de necesitar.

 

Las madres, las de verdad, la que cuidan de sus hijos, y buscan hasta encontrar, a las que además de sangre y con ello la vida han dado más de lo que han podido recibir, para ellas si podemos gritar, hablar y escribir; que tengan un feliz día de las mamás.

 

 

 
   
 
   
 
   
 

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Las familias disfuncionales incuban problemas psicológicos como el llamado autosabotaje definido como "hacer, inconscientemente, cosas que nos impiden lograr lo que deseamos. Pensamos que no nos merecemos tener éxito, por lo tanto, nuestro inconsciente hace lo necesario para afirmar ese resultado".

 

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