Home Columnas Breve crónica de agravios y atropellos a la cultura en Pátzcuaro, Michoacán

Breve crónica de agravios y atropellos a la cultura en Pátzcuaro, Michoacán

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Autofinanciamiento

Dado que el patronato no disponía de fondos oficiales para el mantenimiento del inmueble, tuvo que idear la manera de hacerse de ellos. Fue así como concibió convertirse en un centro de convenciones a modestísima escala, pues no disponía del mobiliario y equipo adecuados para ese efecto; la clientela, como una forma de demostrar buena voluntad y solidaridad con el proyecto cultural ciudadano, tenía que hacer caso omiso de carencias e incomodidades a la hora de realizar sus actividades.

En esas condiciones se realizaron congresos, seminarios, cursos, talleres, reuniones técnicas, etc., contratados por instituciones de los ámbitos académico, de gobierno, de negocios, de ONGs. De esa manera el proyecto sobrevivió cerca de ocho años sin requerir recursos oficiales para el mantenimiento del inmueble; de esa experiencia dedujimos que el proyecto cultural en buena medida podría autofinanciarse, a condición de que se dispusiera de un financiamiento inicial para adquirir el mobiliario y equipo indispensables para habilitar con ellos diversas salas.

Cambio de estrategia

Si en un principio se pretendía que el patronato realizara el proyecto cultural completo, al ver la falta de respuesta oficial, cambiamos la estrategia; ahora lo importante era que se llevara a cabo, independientemente de nosotros; con ese fin entregaríamos el inmueble, pero a partir de que se dotara a la nueva institución de una estructura legal que garantizara que no quedara expuesta a los avatares sexenales, sino que tuviera una vida propia. Por ello propusimos que el centro cultural Ex Colegio Jesuita fuera creado por decreto del gobernador como organismo público descentralizado; que en él se acordara nombrar una asamblea de asociados fundadores, como autoridad máxima, integrada por las principales instituciones de educación y cultura estatales y federales; nombrar también una junta de gobierno, formada por personalidades del arte y la cultura de Michoacán y del país; y que entre otras especificaciones, se asignara una cantidad para que entre los asociados fundadores completaran un  presupuesto con el que debía entran en funciones del centro cultural.

 

 En ese decreto se debería fijar el objeto social del centro cultural Ex Colegio Jesuita, el cual sería:

 * Realizar proyectos educativos y culturales, con el propósito de rescatar y retomar los objetivos originales desarrollados en este antiguo inmueble jesuita.

* Promover actividades académicas con universidades e instituciones de educación superior.

* Constituir un espacio para la exploración del potencial turístico de la ciudad y región lacustres, con el objeto de encausar y potenciar esta actividad económica a través de la investigación, estudio y difusión de sus atractivos artísticos, culturales y naturales, en permanente colaboración con instituciones gubernamentales y privadas ligadas a la actividad turística.

* Promover el desarrollo artístico y cultural de la población, en particular de la niñez y juventud, mediante la organización de talleres sobre las distintas disciplinas de las bellas artes.

* Propiciar las condiciones para el desarrollo artístico de la actividad artesanal promoviendo actividades de capacitación en sus distintos tipos de materiales.

* Fortalecer las expresiones culturales indígenas y mestizas de la ciudad y región lacustres, en aras de coadyuvar a la conservación de su identidad cultural.

* Contribuir al desarrollo comunitario a través de mantener una relación interactiva con los organismos de la sociedad civil organizada de la localidad y de la región, apoyando en la medida de sus posibilidades sus esfuerzos encaminados al cumplimiento de sus respectivos objetivos.

* Difundir por todos los medios las actividades desarrolladas por los distintos proyectos que opere el Centro Cultural. (Continúa en la sexta parte)

 
   
 
   
 
   
 

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Aleatorio

Tal y como lo habíamos anunciado en meses anteriores, las personas físicas, cuyos ingresos en el ejercicio anterior fueron mayores al millón de pesos, tendrán la obligación de realizar sus pagos de impuestos federales a partir del periodo agosto de 2012 y cuyo plazo vence en septiembre, a través del servicio de declaraciones y pagos.

 

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